NO LO COJAS

Piensa si necesita tu ayuda

¿QUÉ HACER CON LOS POLLITOS HUÉRFANOS?

Solos, indefensos, pequeños, un poco torpes y, sobre todo, demasiado bonitos. 
Cuando te topas con un pollito huérfano en el suelo de un parque, de un bosque o de un jardín, es difícil resistirse.
Pero, antes de montar un operativo de rescate, es preciso pensar si interferir en la naturaleza es la mejor manera de solucionar el problema.
Ante la duda, no lo cojas.
No lo cojas

1Los pollitos no son huérfanos sino volantones, esto es, aves que todavía no vuelan bien pero que son ágiles al saltar y que, incluso, se atreven con un pequeño vuelo. Puede que en apariencia precisen ayuda  pero requieren justo lo contrario: aunque no se dejen ver, sus padres se están encargando de ellos. Y mientras haya presencia humana junto al pollo, no aparecerán.

2Además de volantones, existen los pollitos que abandonan el nido mucho antes de poder volar. Es el caso, por ejemplo, de patos o perdices, especies nidífugas. En estos casos, el aspecto del pollo –poco más que una bola de algodón- invita al rescate. Sin embargo, tampoco es recomendable: aunque no viva con sus padres, ellos se encargan de su crianza.

3La legislación sobre este asunto es clara: está prohibida la recolección de crías y su tenencia, especialmente en el caso de aves rapaces y de aves insectívoras, como las golondrinas.

Si encuentras una de estas especies en apuros, lo más aconsejable es contactar con los agentes medioambientales de la comarca o la policía municipal de la ciudad.

Salvando estas excepciones, existen casos de crías realmente huérfanas. Son aquellas que caen del nido antes de tiempo, en general por accidente. Se las reconoce porque no cuentan casi con plumas, no pueden realizar vuelos cortos, son patosos, son incapaces de saltar, y reclaman la presencia de sus padres para que les alimenten. En estos casos, resulta complejo que un ave de esas características pueda volver al nido: mientras los padres tengan más crías que alimentar, es difícil que se ocupen de la cría desatendida ¿Qué hacer? Lo más recomendable es acudir a un centro de recuperación de la fauna. Criar un pollito a mano requiere mucha dedicación –deben comer cada poco tiempo y comida especialmente elaborada para ellos- y es preciso evitar que se impronten, es decir, que en el futuro asocien al ser humano con comida o con la paternidad, lo cual dificultará su vida en libertad.

Hay una excepción: los vencejos. Estas  aves pasan la mayor parte de su vida en vuelo y no están adaptados a posarse en el suelo, desde donde les cuesta despegar. En este caso, siempre precisarán ayuda. Si no están lesionados bastará con posarlos en la palma de la mano, lo más alta posible, en un sitio abierto. Si el vencejo está capacitado para volar, despegará de inmediato. Nunca hay que lanzarlo o impulsarlo. En el caso de las crías de vencejo, es preciso recurrir de nuevo a un centro de recuperación.
COSAS QUE DEBES EVITAR
  • Salvo que exista certeza de la necesidad de ayuda, es preferible no retirar un pollito huérfano del medio.
  • Para suministrarle agua, es clave no mojar el pico, dado que entrará agua por los orificios que emplea para respirar, lo cual puede conllevar más problemas. En caso de evidencia de sed, se pueden emplear sistemas como mojar un mondadientes y permitir que la cría se sacie con las gotas.
  • Contrariamente a la idea preconcebida, la leche, el pan o las galletas no son alimentos adecuados para crías de ave.
  • Cada vez que se traslada a un pollo, sus plumas se dañan, lo cual impacta negativamente en la cría. Es necesario minimizar los movimientos.
ME ENCUENTRO UN POLLO CAÍDO EN EL SUELO ¿QUÉ DEBO HACER?