La mayor acrobacia

Un comportamiento absolutamente llamativo, el baile aéreo de bandos de aves, conocido como `murmurations´.

Por Roberto González, fotógrafo de naturaleza y técnico de SEO/BirdLife

De pocas especies se puede decir que son fácilmente vistas a diario por casi cualquier ciudadano europeo. Los estorninos están prácticamente en todos los rincones de Europa y se sitúan entre las más numerosas y ampliamente distribuidas del viejo continente, donde estornino pinto y negro, las dos especies más comunes, podrían sumar hasta 80 millones de parejas. A pesar de ello, en casi todos los lugares y durante casi todo el año, los estorninos pueden pasar desapercibidos en la ajetreada vida europea. Sin embargo, estas aves transforman su conducta en un período particular del año, cuando permiten observar en todo su esplendor un comportamiento absolutamente llamativo, el baile aéreo de los bandos, conocido en inglés como murmurations. Una especie de ente colectivo formado por decenas de miles de estorninos, cuya aparición se reduce a ciertos lugares, que cada atardecer gira acrobáticamente, se retuerce en el cielo y desafía nuestro entendimiento de la naturaleza.

Una vez finalizada la temporada de reproducción, y a lo largo de todo el invierno, los estorninos se congregan en dormideros colectivos. Los científicos han observado que estas aves se comportan así buscando la seguridad frente a los depredadores, como el halcón peregrino, cuyos ataques tienen menos éxito cuando se trata de lanzarse sobre grandes grupos de estorninos. Igualmente, formando estos grandes bandos los estorninos buscan la protección y el calor que da el grupo durante las frías noches invernales, grupos que en ocasiones pueden llegar a albergar millones de ejemplares (el mayor del que se tiene constancia en España congregó a dos millones de estorninos en enero de 2002 en la albufera de Mallorca). Cualquiera que haya disfrutado y oído el bullicioso murmullo creado por el vuelo colectivo de miles de estorninos entenderá que a este fenómeno natural se le conozca por el nombre de murmurations.

ENIGMÁTICA BELLEZA
La atracción visual y etológica de este fenómeno ha sido motivo de una intensa investigación desde principios del siglo pasado. Inicialmente, para explicar la sincronía y los extraños patrones visuales creados por las idas y venidas de estos enormes bandos, se consideró que podría deberse a una especie de capacidad telepática de las aves, mediante la cual se intercambiaban información en vuelo de forma instantánea. Posteriormente pasó a interpretarse que los movimientos podrían estar dirigidos por uno o varios líderes. Sin embargo, parece que se trata finalmente del control individual que cada ave mantiene sobre sus vecinos de vuelo más próximos. Estudios recientes con modelizaciones matemáticas muestran que existe una regla en la que cada ave decide según los compañeros más próximos, ignorando al resto, y esto es lo que hace que se mueva todo el bando como un conjunto.

“Starling Wave”. Canon EOS-1Ds Mark II + lente Canon 70-200 mm; 1/3 seg en f2.8; ISO 400. © Danny Green

Nuestra percepción al observar este fenómeno es que los estorninos cambian drásticamente de velocidades y distancias entre ellos, y eso hace que nuestra mente interprete que la nube de aves se estira y encoge según esos cambios de velocidad, pero en realidad es más bien el efecto visual que dibujan estos movimientos en un espacio tridimensional. Una coherencia espacial que muestra un caso paradigmático de comportamiento colectivo. Un patrón similar ocurre en otros animales, como insectos, peces y otras aves. El modelo base de este comportamiento fue explicado en 1986 por Craig Reynolds, quien configuró el programa Boids que simula las pautas de estos movimientos y que ha sido utilizado en varias ocasiones en la gran pantalla, como el caso de los murciélagos que aparecen en Batman returns.

DE ENCARGO PUNTUAL
A PROYECTO PERSONAL
El británico Danny Green, fotógrafo profesional de naturaleza, dedicó todo un invierno a buscar, visitar, estudiar y fotografiar los mejores lugares de todo el Reino Unido en los que tienen lugar estas concentraciones. Danny Green cuenta que inicialmente la RSPB le encargó un par de días de trabajo sobre esta temática (hoy en día el estornino pinto se encuentra en la lista roja de las aves de Gran Bretaña). Sin embargo, al terminar el encargo, Danny alargó durante meses la búsqueda de la imagen perfecta. Tras visitar lugares clásicos del Reino Unido, como Somerset, el West Pier en Brighton o Norfolk, decidió decantarse por el gran dormidero que se había formado en Gretna Green, un rincón a orillas del Solway Firth en el sur de Escocia, que congregaba más de un millón de estorninos en un único dormidero. En palabras del autor, “el dormidero más impresionante que había visto”.

Danny explica a Aves y naturaleza su experiencia con este proyecto: “Fue la primera vez que pasaba largas horas de trabajo observando estas concentraciones de estorninos y quedé completamente impresionado de la experiencia, por lo que me obsesioné en obtener las mejores imágenes”.

En una de las ocasiones, fascinado por el espectáculo de giros y movimientos que estaba presenciando “noté cómo el baile de estorninos se agitaba, el pánico pareció sacudir el bando y los movimientos se convirtieron en torsiones intensas y violentas; todo estaba provocado por la llegada del halcón peregrino”. Eso es lo que refleja la imagen de este artículo, uno de los mayores espectáculos de la naturaleza británica que “igualmente sorprende por el ruido ensordecedor de la gigantesca bola formada por estas pequeñas aves”.

Con el uso de una velocidad de obturación baja, el autor no solo aporta el necesario protagonismo a la ola de estorninos, sino que presenta una visión más profunda de un comportamiento que aún presenta interrogantes a la ciencia.

EL AUTOR
Danny Green es un fotógrafo de naturaleza con base en Loughborough, Leicestershire (Reino Unido). Su dedicación a la fotografía de la naturaleza suma cerca de 30 años. Su interés por el mundo natural nace a finales de los años setenta influenciado por David Attenborough y su serie Life on Earth, y gracias a su abuelo, ávido birdwatcher. Hoy en día Danny es embajador de la firma Canon, sus imágenes se publican con regularidad en revistas como National Geographic o BBC Wildlife y su trabajo está representado por algunas de las principales agencias de fotografía del Reino Unido, como RSPB Images o Naturepl. Formó parte de la selección de fotógrafos del equipo de Wild Wonders of Europe y en la actualidad organiza viajes y talleres con Natures Images. Danny Green ha sido galardonado con algunos de los premios más importantes a los que puede acceder un fotógrafo de naturaleza. Su historia sobre las olas de estorninos ha ganado la categoría blanco y negro del concurso Wildlife Photographer of the Year y ha sido reconocido en el British Wildlife Photography.

Este reportaje aparece publicado en el número 31 de la revista Aves y naturaleza.

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