El Mar Menor y el `Mal Mayor´

“Es necesario que los políticos escuchen el mensaje que les envió la ciudadanía” sobre el Mar Menor. Por Florentino de Lope.

La recuperación del Mar Menor requiere de un plan de cuenca que cumpla con las directivas europeas, de la aplicación real, urgente y rigurosa de toda la normativa que ya existe para garantizar la sostenibilidad ambiental en su entorno y del reconocimiento y la supervisión internacional del Convenio de Ramsar. Y para todo ello es imprescindible la coordinación y la cooperación entre las Administraciones competentes. Pero no es suficiente. Es necesario que nuestros representantes políticos escuchen el mensaje claro y contundente que les envió una ciudadanía murciana ampliamente movilizada ante la crisis ambiental del humedal, exigiendo su recuperación, y ejerzan el liderazgo que se les pidió para que el Mar Menor no pase a convertirse en otro más de nuestros humedales crónicamente enfermos.

A lo largo de los últimos años SEO/BirdLife ha denunciado la deficiente integración de la planificación hidrológica y la conservación de la naturaleza en España. Y un ejemplo claro es el proceso por el que el Mar Menor ha llegado a su situación actual, que sigue escrupulosamente el mismo patrón tantas veces repetido en otros espacios: problemas y soluciones que están fuera del humedal, en la cuenca; una defectuosa planificación pensada para mantener modelos insostenibles en los sectores agrario, turístico y urbanístico, y unas Administraciones ajenas a su responsabilidad en la conservación del patrimonio natural de todos. Las consecuencias son un plan hidrológico de cuenca y un plan de gestión del espacio Red Natura 2000 con grandes carencias. Ambos incumplen la Directiva Marco del Agua, la de Hábitats o la de Aves.

Salinas de Marchamalo, en la manga del Mar Menor

Es una obviedad señalar que la actual gestión de la cuenca del Mar Menor ha sido un completo fracaso a la hora de asegurar tanto la mejora del estado de las aguas como el buen estado de conservación de los hábitats y las especies del humedal. Y es irrenunciable reclamar la adaptación a la Directiva Marco del Agua, una tarea cuya responsabilidad recae en la Confederación Hidrográfica del Segura y, por ende, en el Gobierno de España. Sin embargo, no sería justo dejar fuera de esta ecuación al Gobierno de la Región de Murcia, también con competencias en estos cometidos y responsable directo de mantener el bienestar de los hábitats y las especies del espacio.

Es, por tanto, exigible la coordinación de todas las Administraciones para conseguir que el nuevo ciclo de planificación hidrológica –actualmente en revisión– sea una herramienta eficaz para abordar los grandes obstáculos que operan en la cuenca y afectan al humedal, al tiempo que se trabaja sobre el origen del problema, que no es solo la agricultura ilegal, sino una superficie de cultivos de regadío de unas dimensiones insostenibles y en la que el uso de nitratos y fertilizantes es excesivo y está fuera de control. Para que el Mar Menor alcance en el futuro un buen estado de conservación es imprescindible que la agricultura de su cuenca se redimensione y opere con estrictos requisitos ambientales.

Panorámca del Mar Menor. ©Pixabay_juliohdez

 

A la rápida reacción de las distintas Administraciones a la crisis actual, con propuestas de medidas urgentes, como en el caso del Miteco, o prometiendo nuevas y contundentes normas para garantizar la sostenibilidad ambiental en el entorno del Mar Menor, caso del Gobierno de Murcia, ha seguido una ralentización a la hora de poner en marcha esas medidas, en el primer caso, o la falta de ambición en el decreto-ley recientemente aprobado por el legislativo regional. Se trata de una norma claramente insuficiente, como han señalado numerosos expertos. Además, cabe recordar que hace dos años ya se aprobó una ley de medidas urgentes para la conservación del Mar Menor, pero pese a la urgencia de las acciones propuestas estas no terminaron de llegar. SEO/BirdLife ya señaló en su día lo innecesario de una nueva norma y lo muy necesario que era aplicar las medidas urgentes ya establecidas, con un compromiso de ejecución claro y transparente, con calendario de trabajo y presupuestos concretos.

Y este es el motivo por el que parece necesaria la intervención del Convenio de Ramsar, incluyendo al Mar Menor en el Registro de Montreux, como propone nuestra organización: no solo porque debemos cumplir, también, con los compromisos internacionales adquiridos con la conservación del humedal, sino por la propia supervisión de los trabajos de recuperación por parte de este organismo. Puede servir para garantizar una mejor coordinación entre las Administraciones, y vigilar que se aplican con diligencia las medidas necesarias, que estas funcionan y que se mantendrán todo el tiempo necesario. El cumplimiento de estas condiciones concluiría con la salida del Mar Menor del mencionado registro.

Florentino de Lope, presidente de SEO/BirdLife

Tribuna publicada en el nº 30 de la revista Aves y naturaleza

 

 

 

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