El Parlamento Europeo da un paso atrás en la protección de nuestros mares

Estaba en juego el estado de salud de nuestros mares, y el Parlamento Europeo no supo estar a la altura. La votación de ayer sobre el reparto del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) para el periodo 2021-2027 representa un preocupante paso atrás, que abre la puerta a recuperar medidas descartadas hace 15 años por considerarse perniciosas para el medio marino y para la sostenibilidad de la propia actividad pesquera.

La propuesta del parlamento permite subvencionar la construcción de nuevas embarcaciones, un verdadero despropósito que va en contra de todos los compromisos adoptados por la Unión Europea y sus Estados miembros para frenar la sobreexplotación pesquera que afecta a sus aguas, en medio de una crisis también económica. Al mismo tiempo, se mantienen las subvenciones al desguace de embarcaciones, justificadas precisamente para reducir la flota y, por ende, la presión sobre el ecosistema marino.

También se desestima la propuesta de dedicar el 25% de los fondos a la recopilación de datos y el control de la actividad, medidas necesarias para poder gestionar adecuadamente la actividad.

Por otro lado, sí se apoya destinar el 25% de los fondos a la protección y la restauración del medio ambiente, aunque esta apuesta resulta en realidad muy tímida, si se tienen en cuenta las medidas aprobadas que contribuyen a su deterioro.

El siguiente paso será la adopción de una posición conjunta por parte de los ministros de pesca de los distintos Estados miembros, y la posterior negociación entre el Consejo, el Parlamento y la Comisión.

 

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