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Cuaderno de campo: las currucas

Las currucas son un grupo de aves que han vivido un proceso de especiación principalmente alrededor del Mediterráneo. Fruto de ello, en la actualidad pueden observarse de forma habitual en España nueve especies, cifra que llega hasta las 21 s ise tienen en cuenta todas las regiones bañadas por este mar.

 

 

Macho de curruca tomillera © Toni Alcocer

Macho de curruca tomillera © Toni Alcocer

El paso migratorio prenupcial, cuando coinciden especies migratorias de larga distancia, transaharianas y presaharianas, junto con especies y poblaciones sedentarias o que realizan desplazamientos de corta distancia, es el momento más adecuado para observar una mayor variedad de especies en un abanico más amplio de hábitats, desde las zonas de cultivos arbóreos y huertas hasta los humedales y zonas forestales.

Las currucas permiten afinar la destreza del observador al ser, por lo general, aves inconspicuas y huidizas ante la presencia humana, y moverse con sigilo entre la vegetación poniendo en práctica la paciencia, la rápida observación de detalles concretos de su estructura corporal y plumaje, y la memoria. Por suerte, prácticamente todas las especies compensan esta dificultad de detección con un canto potente durante la época de cría.

 

Carrasqueñas, tomilleras y zarceras

La curruca zarcera es la de mayor tamaño, carácter que permite distinguir las hembras y jóvenes de esta especie y los de curruca tomillera. Ambas presentan los paneles alares con bordes amplios, mayores en la curruca tomillera (lo que da un aspecto de coloración continua). La carrasqueña tiene un plumaje más grisáceo, tanto en hembras como en machos, destacando la coloración ante
o rojiza en la garganta.

 

Currucas carrasqueña, tomillera y zarcera

Currucas carrasqueña, tomillera y zarcera

 

Capirotadas, mirlonas y mosquiteras

Para identificar las currucas de mayor tamaño es imprescindible detenerse en el diseño facial. Mientras los adultos de mirlona, más grande, muestran un antifaz más o menos definido y partes inferiores ante-rosáceas, la capirotada presenta un píleo de color castaño o negro. Por su parte, la mosquitera carece de caracteres diagnóstico, hecho que, paradójicamente, se convierte en su mejor carácter diagnóstico.

 

 

Currucas capirotada, mirlona y mosquitera

Currucas capirotada, mirlona y mosquitera

 

Cabecinegras, rabilargas y baleares

La curruca cabecinegra resulta inconfundible, con un diseño cefálico muy contrastado con el cuerpo. Las currucas rabilarga y balear, con su cola larga que a menudo muestran levantada, se distinguen fácilmente atendiendo a la coloración de las partes inferiores, de tono rojo vinoso en la rabilarga y pálido- rosado en la balear.

 

 

Currucas cabecinegra, rabilarga y balear

Currucas cabecinegra, rabilarga y balear

 

Este artículo ha sido escrito por Pablo Vera, técnico de SEO/BirdLife y ornitólogo, y publicado en el número 20 de Aves y naturaleza

 

 

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