Denunciamos la nueva ola de incendios en la cornisa cantábrica y exigimos reflexión sobre políticas de lucha contra el fuego

La organización insiste en la necesidad de un plan de gestión del riesgo de incendio centrado en la prevención y en un cambio de estrategia frente al fuego. SEO/BirdLife considera que los más de cien incendios que han afectado este fin de semana a varias comunidades autónomas de la cornisa cantábrica obligan a una profunda reflexión sobre las políticas de lucha contra el fuego de las administraciones públicas. 

Un año más, y aprovechando viento sur, la cordillera cantábrica ha registrado numerosos incendios presuntamente originados por la quema de matorral para generar pastos. Se trata de una situación que SEO/BirdLife ha denunciado reiteradamente y por la que la organización viene reclamando un giro radical de la estrategia contra incendios para frenar la intensidad de fuegos en la zona, que este año está resultando alarmante. En múltiples puntos de la cornisa cantábrica, los matorrales son zonas de gran valor ambiental, por lo que su gestión requiere de especial atención.

Las cifras oficiales sugieren que esta práctica va en aumento. En 2010, y según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el número de incendios que se declararon entre Asturias y Cantabria ascendió a 2.626, con más de 14.000 hectáreas afectadas. Dos años después, en 2012, los fuegos llegaron a 3.046, abarcando 30.656 hectáreas. En el 90% de los casos, las superficies fueron quemadas entre diciembre y marzo y correspondían a terrenos no arbolados. “Los datos ponen de manifiesto que, en la cornisa cantábrica, la principal amenaza de estos fuegos no se deriva de las enormes superficies afectadas, sino la recurrencia con que determinados ecosistemas se ven afectados por el fuego”, apunta el delegado e SEO/BirdLife en Cantabria, Felipe González.

Los incendios acarrean graves consecuencias sobre la biodiversidad de la zona. “Aceleran los procesos de erosión y pérdida del suelo, además de originar una degradación paulatina del monte. Además, traen consigo otros nocivos efectos, como es la contaminación atmosférica derivada de la gran cantidad de CO2 que emiten y el enturbamiento de los ríos, que puede llegar a afectar a especies tan emblemáticas como el salmón atlántico”, añade González.

 Urogallo_ cantábrico © Juan Carlos MuñozEl matorral cantábrico es en estos momentos un ecosistema clave para varias especies de aves amenazadas como es la perdiz pardilla, el aguilucho pálido o el urogallo cantábrico. El uso indiscrimado del fuego y la falta de una gestión diferencial en los montes conlleva la destrucción anual de miles de hectáreas de unos hábitats que son claves para los ecosistemas de la zona.

Nueva estrategia basada en la  prevención

SEO/BirdLife subraya la necesidad de profundizar en las tareas de prevención frente a un modelo fundamentado en la extinción. Esta nueva estrategia debe centrarse en incidir en las causas estructurales de los incendios forestales que tienen especial relación con los aprovechamientos ganaderos de los montes y el arraigo cultural de estas prácticas. Entre otras cuestiones, deben introducirse nuevos conceptos que incluyan al fuego como elemento de gestión del territorio para acabar con su uso incontrolado y clandestino.

En este sentido, la organización también propone la redacción de planes de gestión del riesgo de incendio en la zona. De hecho, en 2012 SEO/BirdLife y PROFOR presentaron un manifiesto, apoyado por más de una veintena de entidades conservacionistas y de desarrollo rural, que pretendía servir de base para la redacción de este tipo de planes en las comunidades de la vertiente cantábrica. El documento apuesta por la integración del uso del fuego en las estrategias de prevención y extinción de los incendios forestales, promoviendo sus efectos positivos -a través de las quemas controladas y la convivencia con las formas tradicionales de uso del fuego-, y reduciendo sus impactos negativos.

Se da la circunstancia que en el occidente de la cordillera cantábrica muchos fuegos están ocurriendo en zonas muy despobladas donde sus habitantes utilizan los fuegos como método de limpieza de los montes por lo que habría que incidir en hacer estos trabajos de limpieza en los alrededores de los pueblos y caminos rurales que son las zonas donde mayoritariamente se inician muchos de los incendios.

No podemos quedarnos a ver cómo se queman nuestros montes año tras año sabiendo perfectamente cuáles son las causas de estos incendios”, concluye González.

 

 

Noticias Relacionadas
X
HAZTE SOCIO