Las candidatas al Ave del Año señalan los principales retos ambientales para el nuevo presidente del Gobierno

Ya que los candidatos a las elecciones generales no han hecho hincapié sobre medio ambiente ni en la campaña ni en los debates políticos, las otras candidatas del 20D, las aves del año, exponen los retos ambientales de la nueva legislatura.

 

El próximo domingo, 20 de diciembre, los resultados de las elecciones generales determinarán la composición del nuevo Gobierno del país. Sobre la mesa de la Moncloa, al nuevo presidente le esperan diversas cuestiones ambientales, desde el cambio climático a la defensa de la biodiversidad. Ya que el medio ambiente ha sido prácticamente invisible tanto en la campaña electoral como en los distintos debates políticos, SEO/BirdLife anima a los aspirantes de los distintos partidos a participar en otra votación que se dirimirá el próximo domingo, la del Ave del Año 2016. Las tres aves candidatas -el gorrión, el sisón y el alimoche- son fiel reflejo de las cuestiones sobre medio ambiente que deberán afrontar desde el primer momento.

“El medio ambiente, prácticamente ausente en esta campaña electoral, debe ser prioritario para el nuevo Gobierno. Si no está presente en el corazón de sus decisiones, no habrá regeneración democrática ni justicia social”, afirma la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz.

Parece que de cara al 20D, tienen que ser otras candidatas las que aborden los retos ambientales del futuro. Son el gorrión, el sisón y el alimoche, las aspirantes a Ave del Año 2016, que se decidirá por votación popular el próximo domingo.

Como explica David Howell, coordinador del Área de Políticas Ambientales de la organización, el candidato más conocido a Ave del Año es el gorrión común, el ave con la distribución más amplia del planeta. Sin embargo, se está observando un declive en su población que ha despertado la alarma en ciudades como Londres, donde su presencia es cada vez menor. La especie, así, representa una de las cuestiones capitales a la hora de abordar políticas ambientales: la situación de las grandes urbes, donde el aumento de la contaminación atmosférica, lumínica y acústica se está convirtiendo en un problema de salud pública que también afecta a la biodiversidad.

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Optar por este popular aspirante es también señalar el cambio climático al compartir con nosotros el medio urbano, tan vulnerable al calentamiento global. “Este ave recuerda al nuevo Gobierno que, entre sus primeras tareas, estará la de aterriza el acuerdo sobre Cambio Climático alcanzado la semana pasada en París por la comunidad internacional.  España debe mostrarse firme en el seno de la UE para afianzar la posición de liderazgo de Europa en la lucha contra el calentamiento global”, explica Howell. Y expone datos: “El compromiso asumido por los Estados miembro era alcanzar una reducción del 20% de emisiones respecto a 1990 en 2020. Ya vamos por una reducción del 23% y podríamos llegar al 30% en 2020, así que es hora de revisar nuestras metas para 2030 ¿Por qué quedarnos en un 30% de reducción, la cifra fijada por las autoridades comunitarias, cuando podemos alcanzar niveles más ambiciosos y beneficiosos para el planeta? SEO/BirdLife propone el 55%”.

La elección del alimoche común, una de las aves carroñeras más amenazadas, implica situar el foco de atención en las políticas en defensa de la biodiversidad.  Se enfrenta a peligros como el veneno ilegal en el campo o la colisión con los tendidos eléctricos, entre otros muchos. “La protección de la biodiversidad no cuenta con la suficiente financiación y es una situación que se viene arrastrando desde hace años, lo cual incide en la supervivencias de múltiples especies, como el alimoche”, apunta Howell, quien afirma que, a pesar de los esfuerzos de la sociedad civil en defensa del medioambiente, los avances han sido “escasos” dado que “la mayor parte del pastel se la llevan políticas agrarias que afectan a la conservación de la naturaleza, como es el apoyo a la agricultura y ganadería intensiva”, añade.

Por último, si el voto va para el sisón común, un ave que habita en enclaves generalmente agrícolas, será un voto centrado en las políticas agrarias. “En este caso, nos encontramos con la otra cara de la moneda. El sisón se encuentra seriamente amenazado por la desaparición de la agricultura y ganadería tradicional y extensiva, así que defenderle supone apostar por una Política Común Agraria (PAC) respetuosa con la naturaleza y saber defenderla en Bruselas”, indica Howell.

“La encuestas están tan reñidas, casi tanto como en las elecciones generales, pero pase lo que pase tras la votación del Ave del Año, sabremos que en la legislatura que viene el gorrión piará para reclamar que nuestras ciudades sean habitables en lugar de motores del cambio climático, el sisón saltará entre los márgenes de los campos en defensa de un modelo agrario sostenible y, sobre ambos, sobrevolará el alimoche recordándonos que las políticas en defensa de la biodiversidad deberían ser un eje transversal que empape cualquier legislación que las nuevas Cortes aprueben y todas las medidas que el nuevo Gobierno impulse”, concluye Howell.

El pasado mes de octubre, las  principales organizaciones ambientales presentaron sus propuestas para que en la próxima legislatura se avance hacia la sostenibilidad ambiental y la justicia social, al tiempo que se promueve el empleo ligado al medio ambiente. Más información, en este enlace.

 

 

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