Crónicas desde la COP21 de París

 

Howell en la COP21

 

David Howell, Coordinador del área de Políticas Ambientales de SEO/BirdLife, estuvo en París durante la COP21. Aquí están sus impresiones del avance de las negociaciones.

 

 

 

Lunes 7/Martes  8 de diciembre

Aquí estos días los textos se están negociando en el marco del llamado ‘Comité de París‘, que cuenta con el apoyo con varios grupos de trabajo, cofacilitados por ministros y diplomáticos, que trabajan determinados elementos transversales de los textos sobre la mesa. Los grupos preparan informes cada día para el Comité de París (un sub comité de la COP), en los que recogen los posibles ‘zonas de aterrizaje’ donde emerge el consenso sobre la redacción del texto, además de destacar en qué elementos del texto las divergencias entre las partes parecen todavía difíciles de resolver.

Surgen intentos de inyectar más ambición en el texto, como la declaración del grupo formado por la Unión Europea y varios países del Caribe, Afríca y el Pacífico. Pero sus posiblidades de prosperar se ven limitadas por la posición de los países que más dependen de los combustibles fósiles, dispuestos a incluir en el texto un objetivo más orientado a limitar el calentamiento global a un momento de 1,5 grados, pero a cambio de quitar del texto cualquier referencia a la descarbonización para 2050 o los detalles para ‘operacionalizar’ ese objetivo. China se opone a revisar sus compromisos de reducción de emisiones antes del 2029 cuando la UE insiste en que todos lo hagan antes del 2020; los EEUU se opone a reconocer culpa o indemnización en el artículo sobre ‘pérdidas y daños’, y las protestas de la sociedad civil son cada vez más vocíferas.

 

Protesta COP21

Foto: Protesta de las ONG en la COP21 a favor de la esperanza que supone limitar el aumento de la temperatura en 1,5 grados

COP21 Presidente de Kiribati

Foto: El Presidente de Kiribati habla en la COP21 de la desaparición de su pequeño país isleño por la subida del nivel del mar

 

De vez en cuando alguien hace una intervención que nos recuerda del porqué de todo esto, del mundo real fuera de la burbuja de las negociaciones. En un evento paralelo a la COP, el Presidente de Kiribati, Anote Tong, habló de la tristeza que siente al ver como las olas, poquito a poco, borran su país del mapa:

“Bajo a la playa para salir a pescar, y veo las palmeras tumbadas en la arena. Y la próxima vez que salgo a pescar, esas palmeras ya no están”.  

Es triste decirlo, pero era inevitable: ahora manda la geopolítica con mayúsculas y el realpolitik. Por mucho que insista la UE, o España, o las ONG, o SEO/BirdLife, muchos países siguen dependiendo de los combustibles fósiles. Arabia Saudi no se va a comprometer aquí a un calendario para dejar de producir petroleo o gas. Y nosotros, como consumidores de sus productos, todavía no hemos dado la espalda de forma masiva a los combustibles fósiles en nuestra vida cotidiana, y la oferta responde a la demanda.

Bueno, a ver en el nuevo texto, previsto para medio día del día 9, hasta qué punto el realpolitik se impone sobre la preocupación y la dura realidad simbolizadas en esas palabras tan humildes del Presidente de Kiribati.

 

Sábado 5/Domingo 6 de diciembre

Este fin de semana el grupo  ‘ADP‘ del CMNUCC término su trabajo, bajo el mandato de la COP17  hace 4 años en Durban, y entregó los dos borradores clave a Laurent Fabius, el presidente francés de la COP21. A su vez, Fabius anunció el proceso y la estructura para avanzar con los borradores: puso en marcha un subcomité de la COP, a su vez con varios grupos de trabajo encargados de mirar determinados temas horizontales, para avanzar en la búsqueda de consensos sobre las distintas opciones para el texto.

Pleno COP21 París

Foto: Expectación y mucha gente en el pleno de la COP de París, justo antes de la entrega de los borradores de los textos más importantes.

El domingo, un centenar de representantes de las más de 700 ONG que formamos parte de CAN International (SEO/BIrdLife incluida) debatimos los borradores de los textos sobre la mesa, para consensuar nuestras prioridades para la recta final en la segunda semana de la COP. Identificamos dos posibilidades como resultado final – la primera, inspirada en la famosa canción de la parisiense Edith Piaf, ‘Je ne regrette rien’ sería un acuerdo que deje la puerta abierta a limitar el calentamiento a nivel mundial a 1,5 grados, con compromisos firmes y tangibles en el texto, orientados a y coherentes con ese umbral. Y otro, el acuerdo de mínimos que se baraja aquí entre los pesimistas, que para nosotros es impensable: 3 grados de calentamiento par finales del s.XXI

¿Qué caracterizaría un ‘acuerdo de 3 grados’? Pues tal vez lo más significativo sea no volver a mirar los compromisos de los ‘INDCs’ hasta 2024 para aumentar su ambición para 2030, cuando ya sabemos que el efecto combinado de los compromisos actuales en los INDCs nos condenaría a un aumento de la temperatura de entre 2,7-3,5 grados a nivel mundial, que sería catastrófico en España y el resto del planeta.

La ambición en materia de mitigación también es clave y anclar en el texto de forma clara el umbral de los 1,5 grados es necesario para orientar la acción con la urgencia correspondiente. Pero llegar allí será imposible sin los vehículos adecuados, que nos permitan conducir de forma rápida pero segura, pisando el acelerador en el carril de los 1,5 grados para llegar a tiempo y no desviarnos al carril de los 3 grados. Entonces en el acuerdo y las decisiones de París, nuestro equipo negociador debería defender:

  • Elementos que sincronicen, evaluén y aumenten la ambición de los varios compromisos en los cincos quinqueniales;
  • Textos que permitan avanzar desde una aplicación acelerada en el periodo pre 2020 con la revision y mejora de los INDC existentes para 2018 como tarde, para garantizar una ruta despejada para llegar bien y a tiempo;
  • Una evaluación cada cinco años que revise el progreso y oriente la acción para el futuro. Estas evaluaciones deberían ser globales, mirando mitigación, adaptación y financiación en el conjunto y orientadas a la aplicación del acuerdo hasta la fecha y en el futuro;
  • Seguridad a largo plazo en la financiación, con un acuerdo que establezca hitos colectivos de apoyo financiero, que se deberían fijar y actualizar en ciclos de 5 años, con hitos distintos para la mitigación y la adaptación;
  • En materia de adaptación, a corto plazo dedicar un 50% de los $100 mil millones anuales para 2020 a esta cuestión;
  • La creación, en un artículo único del acuerdo de París, de una institución multilateral y robusta para vigilar el tema de las pérdidas y daños provocados por el cambio climático, sobre todo los impactos permanentes e irreversibles, y coordinar el tema espinoso de los refugiados climáticos;
  • La reinserción, en el Artículo 2 del borrador del acuerdo, de las palabras sobre la protección de los ecosistemas en la lucha contra el cambio climático;
  • Una mayor transparencia sobre acción y apoyo, creando la capacidad en cada país para poner en marcha sistemas de seguimiento y evaluación con metodologías robustas y justas.

Desde la sociedad civil pensamos que hay dos acuerdos sobre la mesa aquí en París: uno de impactos mínimos (1,5 grados) y otro del mínimo común denominador (3 grados). Si el equipo negociador de España quiere volver de París con la cabeza bien alta y contar la canción de Edith Piaf, queda bastante clara la opción que debería defender.

 

Jueves 3/Viernes 4 de dicembre

Estos días en las salas de reuniones, los pasillos y demás espacios el volumen va subiendo por momentos sobre los números: fechas, cantidades de dinero, números de pobres y ricos, temperaturas… Un buen ejemplo es el umbral de temperatura por debajo del cual se debería limitar el aumento de la temperatura promedia del planeta. ¿1,5oC o 2oC? ¿Qué número se debería poner en el acuerdo de París para orientar la senda y la velocidad de la descarbonización del planeta en el s.XXI?

El pasado lunes, el Foro de Vulnerabilidad Climática, una treintena de países especialmente vulnerables a los impactos del cambio climático, lanzó un comunicado apasionado a favor de 1,5 grados. Se apoyaron en la ciencia y recomendaciones del llamado Grupo de Contacto Conjunto y los terribles impactos de eventos extremos que están sufriendo sus miembros, entre ellos el país que lleva la Presidencia del grupo, Filipinas.

Por cierto…¡todos a apoyar la campaña #1o5C en las redes! ¡A quemar Twitter!

La iniciativa a favor de los 1,5 grados ha conseguido más apoyos dentro de la UE, primero de Francia y Alemania, luego Italia y España y otros, y ahora la UE en su conjunto defiende la idea. Además, ha despertado la simpatía de Australia y EEUU, para nombrar dos países bastante industrializados pero también bastante vulnerables al cambio climático.

España es uno de los países más vulnerables de la UE al umbral de los 2 grados, y por lo tanto, el más interesado en principio en la campaña de 1,5. No se puede decir a ciencia cierta hasta qué punto un objetivo de 1,5 grados (en lugar de 2) reduciría los impactos del cambio climático en España. Pero sí parece cierto del informe preparado durante el ‘Dialógo Experto Estructurado‘ que quedarnos por debajo de los 1,5 grados de aumento a nivel reduciría la frecuencia e intensidad de los fenómenos extremos en otras regiones del mundo. Intuitivamente al menos, la misma lógica aplicaría al caso de España. Además, como las consecuencias de esos 2 grados a nivel mundial serían mucho peores en España, sobran motivos para ponerse del lado de los países más vulnerables.

Aun así, países como Arabia Saudí cuestionan la propuesta y la India tampoco ha sido excesivamente entusiasta. Sí, efectivamente.. por el petróleo, el gas, y el carbón. Y ambos países han bloqueado la aprobación del informe del DEE antes mencionado en el organo subsidiario del CMNUCC. De hecho, a veces la estrategia de la India aquí en París parece ser amenazar el mundo con quemar ingentes cantidades de carbón a no ser que reciba ingentes cantidades de dinero.  Eso sí, India como cualquier país, tiene derecho a un desarrollo digno y allí está al reto aquí: garantizar el desarrollo limpio para todos. 

COP21 Defender el planeta

Foto: ¿Estamos aquí para defender el negocio, o las personas y el planeta?

Ahora este asunto va al tramo ministerial y veremos en los próximos días qué versión de la redacción prospera. De imponerse el criterio de 1,5 grados, molestaría a las empresas energéticas y países que todavía basan su modelo de negocio y economía demasiado en los combustibles fósiles, pero en algún momento nuestros gobernantes tienen que ponérse del lado de las personas y el planeta.  ¿No?

Ayyy, esa maldita dependencia del carbón y el petróleo…

 

Miércoles 2 de diciembre

Siempre pienso que es difícil explicar la ingente escala y complejidad de lo que está pasando aquí. Y por lo tanto, la dificultad a la hora de llegar a acuerdos. Intento explicarme.

Se ha montado la COP en una serie de naves en Le Bourget en las afueras de la capital francesa, algo así como la IFEMA de Madrid. Pero en lugar de una nave para acoger el evento, como por ejemplo el caso de Biocultura que se celebra en IFEMA todos los años, aquí en París la COP ocupa nada más y nada menos que seis naves. Tres para las delegaciones oficiales, el Secretariado del CMNUCC y la Presidencia francesa de la COP, una para los entidades observadoras (ONG y otras entidades de la sociedad civil, institutos de I+D+i, empresas, administraciones públicas no estatales…), otra para los medios de comunicación y otra entera dedicada a espacios de reunión para las negociaciones.

Además, hay dos salas de conferencias con capacidad para más de mil personas, cuatro puntos de atención médica, numerosos restaurantes y cafeterías, 45 fuentes de agua, ocho restaurantes y demás sitios para tomar un café, bancos, una estación de autobuses, y un control de seguridad, un poco como un aeropuerto, pero más grande.

COP21 control de seguridad

Foto: COP21, hora punta. Los 30 puntos de control de seguridad, cada uno con una cola de 20 personas.

Una pequeña ciudad se ha formado aquí al norte del Sena para estas dos semanas. Y al lado de la COP formal, hay otra espacio de exposición (tres naves, con sus restaurantes, salas de reuniones….) donde se ha montado ‘Generaciones del Clima’ una feria para el público en general (donde por cierto, intervengo en un evento para debatir ‘Los mensajeros’, el nuevo informe de Audubon y BirdLife International sobre los mensajes que las aves nos mandan sobre el cambio climático). Eso sin hablar de numerosos eventos paralelos esparcidos por la ciudad de París, oficiales y no oficiales.

¿Y qué decir sobre los procesos? Ya he dicho varias veces aquí que, aparte de algunas cuestiones técnicas muy importantes y solo entendidas solo por los expertos, básicamente se está trabajando en dos grandes líneas: una en la acción climática antes del 2020 (que será una decisión formal adoptada por la COP) y otra, el nuevo acuerdo de París, para marcar las pautas de la lucha contra el cambio climático a nivel internacional del 2020 en adelante. Para empezar, llevamos desde el 2007 negociando esto…Y esta semana, entre estas dos líneas de trabajo principales de las negociaciones, se han formado grupos de contacto, grupos satélite, grupos informales, grupos informales informales…y trabajan sobre documentos oficiales, borradores oficiales, documentos no oficiales (‘non-papers’), y documentos no oficiales no oficiales (‘non-non-papers’)…

En su conjunto, es un poco como un ‘parlamento mundial del clima’, que está tramitando una ley con iniciativa legislativa propia. Pero hay que consensuar todo. Nada de mayorías. Y cada uno de los más de 190 países aquí en las negociaciones que ocupa un ‘escaño’, puede formar parte de uno o más ‘partidos’ o ‘grupos’ parlamentarios – de hecho, algunos países pertenecen a dos grupos que no siempre están de acuerdo.

Luego hay alianzas variopintas sobre los distintos elmentos del acuerdo (pérdidas y daños, diferenciación, objetivo a largo plazo, mitigación pre-2020, forma legal del acuerdo, regimen de inspecciones y verificación, transparencia, financiación, año base para los compromisos de reducción de emisiones, adaptación…). Para cada uno el peso de cada elemento en el acuerdo es diferente, y no sabemos hasta qué punto cada uno está dispuesto a ceder, ni en qué medida. ¿Cederías un 40% en tu punto ‘x’ que para ti pesa un 7/10 pero para el otro pesa un 4/10, si solo te ceden un 10% en su punto ‘y’, que para ti pesa 2/10 pero para el otro pesa 8/10? ¿Y cómo valorar esa oferta en el conjunto de la veintena de temas espinosos que avanzan a la vez, en distintos espacios?

De eso se habla poco en los medios de comunicación, que suelen buscar drama, melodrama, enfrentamientos, broncas, culpables…Yo personalmente me quito el sombrero ante los equipos negociadores y en la Oficina Española de Cambio Climático, este país tiene un equipo universalmente admirado que está haciendo un trabajo muy, muy bueno.

Mucho ánimo, chicas (sí..la mayoría del equipo español son mujeres).

 

Martes 1 de diciembre

Ya en el segundo día de la COP, las negociaciones cogen ritmo con reuniones de una serie de ‘grupos satélite’ multilaterales, encargados de acercar posiciones y limpiar los aspectos clave los dos textos principales, sobre la acción previa a 2020, y el borrador del acuerdo de París para la acción de 2020 en adelante.

En la reunión de ayer de CAN Europe (Red de Acción Climática en Europa) con los negociadores de la Unión Europea (de la Presidencia luxemburguesa de la UE y de la Comisión Europea, del equipo del Comisario Arias Cañete), planteamos varias preguntas y peticiones, sobre todo en relación con la necesidad de buscar puntos de encuentro con los países más pobres y vulnerables al cambio climático, sobre determinados aspectos de los textos. En las respuestas, quedaba claro hasta qué punto las posiciones de Estados miembros individuales constriñen la posición europea.

Foto: Representantes de la Red de Acción Climática en Europa revisan el estado de las negociaciones en París

En la misma línea, ayer el Presidente Rajoy no aportó novedades interesantes para el proceso aquí en París, ni en su discurso ni tampoco en su rueda de prensa. Una pena que uno de los países europeos más vulnerables al cambio climático, con varios avisos de las instituciones europeas sobre su senda de emisiones y su modelo energético, pero con grandes posibilidades de llevar el mensaje de ambición de muchos países latinoamericanos al seno de la UE, trate el cambio climático y los procesos de la ONU con tan poca seriedad al máximo nivel. Más aun, pocos días después de terminar su mandato como Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Esta tarde está prevista la primera reunión informativa del equipo negociador del gobierno español para la prensa, las empresas, los gobiernos autonómicos y la sociedad civil española. Espero tener la oportunidad de preguntar por el compromiso del gobierno en varia líneas, todas relacionadas con el apoyo a los más vulnerables. Como, por ejemplo, el objetivo de emisiones a lo largo plazo en el s.XXI, fijar 1,5 grados (en lugar de 2 grados) como objetivo para el aumento máximo de la temperatura del planeta, o la necesidad de aumentar los compromisos de la UE de reducción de emisiones, tanto para 2020 como para 2030, sobre todo ya que la EU ha cumplido ya su objetivo de emisiones para 2020, al haberlas reducido en un 23%.

Una gran tradición de las COP de cambio climático son dos boletines diarios, bastante útiles, para seguir la marcha de las negociaciones –ambos, por cierto, muy leídos entre los equipos negociadores–. Uno, algo así como ‘Boletín de Negociaciones de la Tierra’ presenta un resumen bastante detallado y objetivo del estado de las negociaciones cada mañana; y otro ‘Eco’, hace lo mismo pero de forma mucha más selectiva, crítica y propositiva, que es producto de las ONGs y thinktank de la Red de Acción Climática.

Otra tradición, divertida pero que se toma muy en seria entre las ONG, es llamar la atención cada día al país o los países que por su posición está/n frenando la ambición climática u obstaculizando el progreso hacia un buen acuerdo. Llamado ‘Fósil del Día’ (el juego de palabras se traduce muy bien), tal vez sea uno de los premios menos codiciados en la COP. Esperamos que España ni siquiera figure entre las candidaturas durante estas dos semanas en la capital francesa.

Lunes 30 de noviembre

Desde mi alojamiento en el barrio céntrico de Montparnasse, llegar a la COP de París es relativamente fácil: esta mañana he llegado en transporte público (tren de cercanías y bus) en 40 minutos. Allí a primera hora me esperaban Pepa Bueno y Javier Gregori de La SER para participar en una edición especial del programa Hoy por Hoy en directo desde la COP, junto con Teresa Ribera (Directora del thinktank francés IDDRI y ex Secretaria de Estado de Medio Ambiente del penúltimo gobierno), Florent Marcellesi (portavoz del partido EQUO en el Parlamento Europeo) e Isabel Kreisler, experta en cambio climático de Intermon Oxfam).

Concluida la tertulia, tocó ponerme al día en el equipo de Climate Action Network Europe, (ÇAN-Europe), que tiene una potente delegación en París que forma parte de la siempre importantísima presencia de la sociedad civil en las cumbres del clima. Con un estilo bastante parecido al de BirdLife, combinan la pasión, indignación y activismo de la sociedad civil con mucho rigor técnico y un buen análisis de la posición y prioridades de la Unión Europea aquí en París, como base para el diálogo y la presión política. Esta tarde nos reunimos con el equipo negociador de la UE para insistir en compromisos más concretos sobre varios temas, sobre todo de cara a los países más pobres y vulnerables ante el cambio climático.

En este sentido, una de las prioridades para la reunión de esta tarde serán las aportaciones de los Estados miembros al hito de 100 mil millones de dólares para 2020 para actividades de mitigación y adaptación en los países pobres. Además, insistiremos en la importancia de recoger en el acuerdo de París 1,5 grados de aumento máximo de la temperatura del planeta para finales del siglo, como objetivo para orientar la acción climática, ya que con 2 grados los países más vulnerables ya sufrirán un cambio climático que será muy difícil de asumir. De hecho, como uno de los países europeos más vulnerables, España tiene motivos puramente egoistas para apoyar esta propuesta.

He pasado unos minutos muy agradables con compañeros de BirdLife International (de la oficina de Europa y Asia Central, y del Secretariado Mundial) en el stand de la organización en el pabellón de la sociedad civil. Impresionante el informe ‘The Messengers‘, publicado con motivo de la COP de París, sobre el impacto del cambio climático en las aves y las personas, y la necesidad de apostar por la conservación y restauración de los ecosistemas como parte de la solución.

 

 

Y dentro de pocos minutos, en este enlace, se puede escuchar el discurso del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Esperamos que anuncie nuevos compromisos interesantes. Desde luego, en esta materia su ejecutivo no ha actuado en absoluto como el gobierno de un país muy vulnerable al cambio climático y con abundantes recursos de energías renovables.

España puede, y debe, liderar en esto, Sr. Presidente.

 

 

 

Noticias Relacionadas
fake rolex watches
X
HAZTE SOCIO