Nuestros 60 años de historia, por Eduardo de Juana

Creo de justicia rememorar a los fundadores de la Sociedad Española de Ornitología, a aquella docena de personas que el día de San Isidro de 1954 se reunieron en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, en el Paseo de la Castellana, para aprobar unos estatutos cuyo primer artículo establecía que el objetivo de la nueva asociación sería “el estudio científico de las aves montaraces en general y, en particular, las que habitan o transitan territorio español”, especificando además que la SEO promovería la protección de las aves en España, cooperando para ello con otras entidades y organismos “en cuanto a protección justificada de la naturaleza agreste”.

 

Libro de actas original de la fundación de SEO/BirdLife

Libro de actas original de la fundación de SEO/BirdLife

 

Una declaración de principios que, a la postre, si bien se mira, es la responsable última de que hoy nos encontremos aquí. A aquellos primeros estudiosos y defensores de los pájaros –Francisco Bernis, José Antonio (Tono) Valverde, Mauricio González-Gordon, Pedro Weickert, Federico Travé, Ramón Sáez-Royuela, etc.- les dolía España. En primer término, seguramente, por el evidente atraso en materia ornitológica que, entre otras cosas, era responsable de que hasta el momento casi todo lo bueno escrito sobre las aves del país fuera obra de autores extranjeros, fundamentalmente ingleses (Lilford, Irby, Chapman, Saunders, Witherby…). Pero, también, porque eran conscientes de los tremendos impactos negativos que por aquel entonces sufrían las poblaciones de aves nativas de la mano de factores como la caza abusiva, la persecución de las denominadas “alimañas” –con frecuencia mediante la estricnina-, la destrucción de los bosques, o la desecación implacable de lagunas y marismas.

  

Histórica foto de la excursión ornitológica a Guadarrama de 1954. Aparecen Federico Travé, José Antonio Valverde, Mauricio  González-Gordon, Ramón Saez-Royuela, Francisco Bernis y, sentado, Pedro Weickert.

Histórica foto de la excursión ornitológica a Guadarrama de 1954. Aparecen Federico Travé, José Antonio Valverde, Mauricio González-Gordon, Ramón Saez-Royuela, Francisco Bernis y, sentado, Pedro Weickert.

 

Entendían por otra parte –y en esto podemos considerarlos pioneros- que la conservación debía fundamentarse siempre en la información científica sin la cual, en palabras de Bernis, todo serían “palos de ciego”. Y para conseguir dicha información no bastaba con unos pocos especialistas del mundo académico –entonces apenas Bernis y Valverde podían considerarse tales- sino que era menester, otra vez en palabras de Francisco Bernis, “todo un batallón de ornitólogos de campo” que, como sucedía desde hacía tiempo en otros países de Europa y Norteamérica, fuera capaz de llevar a cabo a gran escala y de modo voluntario tareas tales como censar patos en invierno o capturar y anillar aves migratorias.

Para conseguirlo, fue necesario sacar adelante previamente instrumentos como una lista de las aves de España, una revista científica (que recibió el nombre de Ardeola), un boletín de contacto, una biblioteca, una oficina de anillamiento y, ya metidos en los años 70, proyectos de campo de cierto calado como los censos invernales de aves acuáticas, el atlas de aves nidificantes, o las campañas de recuento de rapaces y cigüeñas en el Estrecho de Gibraltar. Todo lo cual, dada la endémica falta de recursos, demandó el esfuerzo voluntario de numerosos socios, en particular el de los miembros de la Junta Directiva ligados a la Cátedra de Vertebrados de la Universidad Complutense, entre ellos Francisco Bernis –titular de la misma-, Ramón Sáez-Royuela, Manuel (Manolo) Fernández-Cruz y Francisco (Pancho) Purroy.

Francisco Bernis y Tono Valverde en Doñana.

Francisco Bernis y Tono Valverde en Doñana.

 

Hay también una segunda fecha importante en la pequeña historia de SEO. Corresponde a una asamblea general, en julio de 1986, en la que se aprobó un Comité para la Protección de las Aves integrado por Imre de Boroviczény –ya fallecido-, Joaquín Araújo y quien escribe este artículo. Su misión era potenciar la faceta conservacionista de la asociación. En dicho año de 1986 tuvo lugar la integración de España en la Comunidad Económica Europea, y las asociaciones equivalentes a la nuestra en los países que ya eran miembros, sobre todo la muy poderosa Royal Society for the Protection of Birds (RSPB), del Reino Unido, se hallaban interesadas en impulsar aquí a un aliado fuerte y fiable. No regatearon medios para conseguirlo y ello nos permitió, entre otras cosas, adquirir nuestras primeras mesas, estanterías, ordenadores y fotocopiadoras, y alquilar los servicios de un primer liberado, Juan Varela, al que pronto siguieron otros.

 

 

Eduardo de Juana y Juan Varela en las islas Chafarinas en los años 80.

Eduardo de Juana y Juan Varela en las islas Chafarinas en los años 80.

La entrada en Europa y la Directiva de Aves

El acceso a la Comunidad Europea significó, además, encontrarnos de repente con una excelente ley conservacionista, la Directiva de Aves, que por ser muy avanzada y resultar desde el principio de obligado cumplimiento en España nos permitió llevar a cabo rápidos avances en temas como la protección de las aves migratorias (se consiguió acabar en buena parte con las masacres de zorzales y otros pájaros invernantes), la conservación de ciertos enclaves muy amenazados (por ejemplo las Marismas de Santoña), o el impulso a la red de Zonas de Especial Protección a las Aves, las famosas ZEPAs, que la directiva en cuestión contemplaba.

Desde entonces, cuando en SEO apenas contábamos con 1.000 socios y un presupuesto de ocho millones de pesetas, se ha avanzado mucho y creemos que para bien. Ahora somos ya 12.000 asociados y, entre otras cosas, contamos con una plantilla de unos 70 trabajadores fijos y oficinas en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Cáceres, Vitoria, La Laguna –en Tenerife-, El Astillero –en Cantabria-, y El Rocío –junto a Doñana, además de 42 grupos locales muy activos. Seguimos trabajando en las líneas que nos marcaron nuestros fundadores. En el plano científico, cuidamos todo lo que podemos el componente académico de la sociedad, seguimos publicando Ardeola–una de las pocas revistas estrictamente ornitológicas del mundo que cuenta con índice de impacto- y organizamos cada dos años un Congreso Español de Ornitología. Pero, sobre todo, nuestro “batallón de ornitólogos de campo”, que llevan a cabo un gran proyecto de ciencia ciudadana, se ha hecho ya tan grande que la información que recoge es abrumadora en campos como:

1) La distribución de las aves (publicamos un atlas de las aves nidificantes en 1997 y otro en 2003. En 2013 ha visto la luz el primero sobre las aves en invierno y en 2014 hemos iniciado los trabajos de campo para elaborar el III Atlas de las Aves Reproductoras en España.

2) Los tamaños de población y las tendencias demográficas (que ya conocemos muy bien para un alto porcentaje de especies).

3) Los factores de amenaza más relevantes (en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente redactamos en 2004 el Libro Rojo de las Aves de España).

Con unas y otras cosas, no resulta exagerado afirmar que ahora mismo las aves constituyen el grupo animal mejor conocido de la fauna española y por ello mismo, el más útil como indicador del estado de salud de nuestros ecosistemas. Este buen conocimiento de nuestras aves y esta permanente acumulación de datos de primera mano, obtenida en el campo por nuestros esforzados voluntarios a base de madrugones, son los que nos permiten trabajar seriamente en conservación. Muchas de las veces, colaborando con las administraciones implicadas en esta tarea, a todos los niveles, desde las corporaciones locales hasta la Comisión Europea. Otras muchas, vigilando y exigiendo el cumplimiento de las leyes que, en general, podemos decir que son buenas y suficientes aunque a menudo se tienden a obviar en aras de un desarrollo mal entendido.

Prestamos atención en SEO/BirdLife, cómo no, a la gestión de los espacios naturales protegidos, participando con frecuencia en sus juntas o patronatos, pero dedicamos cada vez más esfuerzo a influir en las grandes políticas sectoriales con impacto en el entorno natural, caso de la Política Agraria Común, y para ello llevamos a cabo el pertinente lobby, asociados a las demás organizaciones europeas de BirdLife International y a otras ONGs, y contando con la eficaz ayuda de una oficina en Bruselas. Por último, no nos olvidamos en modo alguno de que la mayor parte de la biodiversidad se concentra en países tropicales que no cuentan, ni de lejos, con los recursos y los conocimientos de que disponemos en Europa, de modo que, cada vez más a medida que crecemos, nos ocupamos de colaborar en la conservación de las aves y la naturaleza en otras partes del mundo, singularmente Hispanoamérica y Marruecos. Nuestra pertenencia a BirdLife International nos permite una alta eficacia en este sentido. Es la mayor coalición de ONGs de conservación del mundo, con presencia en 121 países y más de 13 millones de socios y simpatizantes.

La divulgación y la educación ambiental conforman otro aspecto de suma importancia de nuestra actividad. Son algo así como la tercera pata del trípode en el que sujetamos a nuestro telescopio de observar aves –como símbolo de nuestra peculiar y festiva forma de acercarnos a la naturaleza y a su conservación- y sin la cual sería imposible sostenerlo. Mediante campañas con escuelas, colegios y asociaciones, y sacando adelante publicaciones de toda índole, muchas en internet, creemos estar haciendo aportaciones de interés de cara a que aumente la popularidad de las aves, a que los ciudadanos las contemplen como una parte esencial de su legado natural y de su calidad de vida, y a que muchos jóvenes pasen a convertirse en los ornitólogos del futuro que, ojalá, puedan dar continuidad a nuestra labor. A ello se suma, por supuesto, una tarea adicional consistente en la captación y administración de fondos, siempre difícil y exigente, más aún en estos días, y que pretendemos que sea absolutamente honrada, transparente y fiable.

Por ello, SEO/BirdLife se ha empeñado en ser “limpia por fuera y por dentro” y se somete a diversas auditorías externas que certifican la excelencia de su desempeño. SEO/BirdLife tiene desde 2009 un Sistema de Gestión Ambiental certificado por AENOR según la norma ISO 14001. Fuimos con ello la primera ONG española de conservación en pasar ese examen. Además, SEO/BirdLife se somete también a la revisión de la Fundación Lealtad, que le ha concedido el visto bueno por cumplir los Principios de Transparencia y Buenas prácticas de las ONG.

La fuerza de SEO/BirdLife son las personas. Mostramos nuestro más profundo agradecimiento a todos los socios y simpatizantes, en especial a los que llevan a cabo tareas de voluntariado. A todos ellos les decimos que sigan por favor apoyándonos, porque nuestra tarea es cada vez más necesaria y urgente. Nos hallamos en plena crisis de biodiversidad, con tasas de extinciones comparables a las de las cinco grandes extinciones conocidas en la historia de la Tierra, pero esta vez debidas al impacto no de un asteroide sino de una sola especie, la humana, con 7.000 millones de ejemplares cuyas demandas de energía y recursos sobrepasan ya evidentemente la capacidad de la Tierra. En nuestros días, sobre el planeta compiten fieramente las fuerzas de la destrucción –pérdida y degradación de los hábitats, sobreexplotación, especies exóticas invasoras, contaminación y cambio climático- con las de la conservación, y del resultado de esta lucha dependerá la mayor o menor integridad del ambiente y la mayor o menor calidad de vida de que puedan gozar las generaciones futuras. En esta tarea no podemos dejar solos a los gobiernos, sino que es vital que la sociedad civil se organice y actúe. Cada ciudadano debe sentirse responsable y saber que, si quiere, puede hacer mucho. Puede indignarse, cómo no, pero sobre todo tiene que actuar. En SEO/BirdLife creemos que nuestra aproximación a la conservación sigue siendo tan válida como necesaria y estamos dispuestos a seguir adelante pese a esta dura crisis económica y a las que nos puedan caer en el futuro.

 

barra_logos2

 

Eduardo de Juana es presidente de SEO/BirdLife 

Related Posts
X
HAZTE SOCIO
X