Las amenazas que afectan a las IBA

Obviando la destrucción y modificación del hábitat que, sin duda es la amenaza más importante, el resto de amenazas según el número de IBA a los que afectan son las siguientes:

 

Las molestias humanas es la amenaza que más se repite en las IBA, afectando a más del 85% de ellas. Está por lo general ligada al ocio humano, en la que destacan las molestias producidas por senderistas, motos, quads, rallies, pesca deportiva, observación y fotografía de la naturaleza, escalada y descenso de cañones. Las molestias producidas por ejercicios militares afecta a 69 IBA.

 

La intensificación agrícola y ganadera afecta al 78% de las IBA y agrupa la pérdida de heterogeneidad de los medios agrícolas, el aumento de superficie de regadío, concentraciones parcelarias y desaparición de ganadería extensiva. En esta amenaza no se ha tenido en cuenta como tal el impacto de los productos fitosanitarios que se utilizan en la agricultura. Si bien hay muchos lugares en los que se ha producido una intensificación agrícola, también hay 191 IBA en las que se ha producido el abandono de tierras agrícolas suponiendo su matorralización y una amenaza para las aves.

 

La actividad cinegética es el tercer grupo de amenazas afectando a un 70%. No afecta en todos los casos a las especies por las que se declara la IBA, pero que afecta al espacio en general. Entre las prácticas contempladas destaca la caza ilegal, que se produce en 226 IBA. De hecho, una de las primeras causas de ingreso de aves protegidas, heridas o muertas, en los centros de recuperación de fauna son los disparos. Además, se han identificado muchas IBA en las que se cazan aves en periodo reproductor o en el que el control de predadores, legal o ilegal, supone una amenaza.

 

Infraestructuras como las carreteras, los tendidos eléctricos y los parques eólicos también se encuentran entre las primeras amenazas, afectando, según la infraestructura, entre un 40 y un 60% de las IBA. Estas infraestructuras producen tanto una mortalidad directa de la fauna como una fragmentación del hábitat. En 2008 se aprobó un Real Decreto que debiera reducir significativamente el número de aves que mueren por electrocución, aunque no se aplicará en todas las IBA.

 

El desarrollo urbanístico, incluyendo la construcción de nuevos polígonos industriales, se ha identificado como una amenaza para más de la mitad de las IBA. Estas actividades están también relacionadas con el desarrollo de áreas turísticas y de recreo (complejos hoteleros, golf,…) detectándose en 193 IBA.

 

La contaminación de acuíferos y humedales por aguas residuales, urbanas, agrícolas, ganaderas, etc.; así como los vertidos puntuales afecta a más del 50% de las IBA. Además, más de un centenar de IBA presentan afecciones en sus humedales por escombreras, encauzamientos, dragados e invasión de sus cauces.

 

Las canteras, graveras y minas a cielo abierto han sido una gran amenaza para las IBA. Hay decenas de ejemplos en las que estas actividades han afectado a especies muy amenazadas en las IBA. Por ejemplo, la mina a cielo abierto autorizada en Zilbeti, Navarra, y que se encuentra recurrida por SEO/BirdLife ante los tribunales, destruirá 4 territorios de pico dorsiblanco, un 6% de su población española. Otro ejemplo es la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que ha sancionado a Castilla y León por autorizar minas a cielo abierto que afectan al urogallo cantábrico.

 

El uso ilegal de veneno se ha registrado en 146 IBA, siendo una de las principales amenazas para nuestra biodiversidad. En la última década, casi 7.000 ejemplares de especies amenazadas se han encontrado muertos a causa del veneno, entre los que destacan 114 águilas imperiales ibéricas, 40 quebrantahuesos, 638 buitres negros, 348 alimoches, 2.146 buitres leonados, 2.355 milanos reales y negros y 858 ejemplares de otras especies. Pero estas cifras son tan solo la punta del iceberg. La escasa detectabilidad de los animales envenenados hace pensar que estos datos de mortalidad reflejan sólo una pequeña parte de la mortalidad que realmente se produce. Además, hay que tener en cuenta que el veneno afecta generalmente a la fracción adulta reproductora, lo que hace disminuir la productividad y el éxito reproductor, afectando de forma negativa a la dinámica poblacional de las especies.

 

La destrucción del hábitat producido por los incendios afectó a 162 IBA, suponiendo en alguna ocasión una superficie importante del espacio. Se trata de una amenaza que puede llegar a ser dramática. Como ejemplo puede citarse el devastador incendio de 2007 que quemó el último pinar en el que se reproducía el pinzón azul de Gran Canaria.

 

El cambio climático también ha sido considerado en esta revisión del inventario como una de las amenazas potencial en 162 IBA. El atlas climático de las aves reproductoras de Europa predice que las poblaciones de aves de Europa tendrían que trasladarse, como media, 550 km hacia el noreste a finales de este siglo. Hay que tener en cuenta que la movilidad de estas especies provocaría también que los espacios protegidos y las IBA deberían ser también modificados. Por otro lado, un artículo publicado en la revista Nature calcula que entre el 15 y el 37% de las especies de plantas y animales están destinados a la extinción para el 2050 por esta causa.

 

 

 

Noticias Relacionadas
X
HAZTE SOCIO