La PAC en breve

La PAC comenzó a finales de los años 50 en Europa, con el objetivo prioritario de combatir la escasez de alimentos acaecida en Europa a raíz de la segunda guerra mundial, aunque a España no llegó hasta el momento de su incorporación a la UE, en 1986. Ha sido completamente eficaz en asegurar el suministro de alimentos, pero este gran desarrollo productivo se ha producido a costa de impactos muy negativos sobre el medio ambiente y la biodiversidad, que ahora deben corregirse.

 

Desde los 90, la PAC, que absorbe alrededor del 50% del presupuesto total de la UE, se organiza en dos pilares:

  • Pilar I, que recibe la mayor parte del presupuesto, se ocupa de las ayudas directas y las medidas de mercado (subsidios a la exportación, intervención de los mercados…).
  • Pilar II, introducido en 1992 con las medidas de acompañamiento, se ocupa del Desarrollo Rural e incluye los programas agroambientales, un conjunto de medidas destinadas a fomentar las prácticas agrarias que son positivas para la preservación del medio ambiente. Este pilar recibe poco más del 10% del presupuesto total de la PAC y apenas un 4% se destina a medidas para conservación de la biodiversidad. Además, al contrario que el anterior, donde los Estados sólo gestionan los fondos europeos, este pilar debe ser cofinanciado por los Gobiernos nacionales.

 

Desde sus comienzos, esta política ha sufrido varias reformas para corregir problemas de funcionamiento y efectos no previstos o adaptarse a las nuevas necesidades y demandas sociales. La reforma de 2003, fue la última y mayor transformación de la PAC, con el establecimiento, por ejemplo, de un traspaso de fondos del primer al segundo pilar 5% (la llamada “modulación” obligatoria). Reforma importante también desde el punto de vista ambiental, ya que la incorporación de la “condicionalidad” supuso el reconocimiento de los impactos ambientales negativos de esta política y la intención de evitarlos.

En 2005, con vistas al nuevo periodo de programación 2007-2013, se da un nuevo giro con la creación de un fondo específico para el desarrollo rural, el FEADER (Reglamentos 1290/2005/CE y 1698/2005/CE), con un eje específico de gasto dedicado a la gestión sostenible de las tierras, y la publicación posterior de las Directrices Estratégicas Europeas de Desarrollo Rural, que establecen la integración ambiental de los programas de desarrollo rural como una prioridad para los Estados Miembros. El reajuste propuesto por la Comisión para la reforma de 2003 (denominado por la comisaria Fischer como “Chequeo de Salud”) tuvo como resultado, entre otras cosas, un aumento del presupuesto de FEADER, a través del incremento gradual de la “modulación”, pero en un nivel bastante inferior al inicialmente propuesto.

Pero, a pesar de estos cambios, el Pilar II, y por tanto, el fomento de una agricultura más sostenible, sigue recibiendo menos del 20% del presupuesto total de la PAC. Ahora, el debate sobre el futuro de la PAC después de 2013 está en marcha y parece que, esta vez, hacer una política agraria más sostenible pueda estar más cerca.

En SEO/BirdLife, en colaboración con WWF, hemos participado en las últimas reformas propuestas y las consultas comunitarias sobre la PAC y en los procesos de elaboración de los programas de desarrollo rural del FEADER, y seguiremos difundiendo nuestras propuestas con el objetivo de contribuir a una agricultura sostenible en el marco de una Política Agraria Común renovada.

 

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