La subespecie nominal Emberiza schoeniclus schoeniclus es propia de Europa occidental y septentrional, ocupando prácticamente todos los países desde las islas británicas hasta los Urales, y alcanzando aproximadamente la mitad norte de Francia, Suiza y Austria. En España es una ave invernante que ocupa buena parte de la península en todas las zonas húmedas con carrizo, siendo más abundante en los valles de Ebro y Tajo entre los meses de octubre a marzo.
Las subespecies Emberiza schoeniclus witherbyi (escribano palustre iberoriental) y Emberiza schoeniclus lusitanica (escribano palustre iberoccidental) son sedentarias, estando presentes durante todo el año. No se conocen bien los límites de su distribución pero la primera habita el entorno mediterráneo, Castilla y León y lagunas de La Mancha, mientras que la subespecie lusitanica, endémica de la península Ibérica, está presente en el ámbito gallego y portugués, ocupando ambientes atlánticos.
Habitan principalmente en zonas húmedas con carrizo, tanto en época de cría como de invernada. En los carrizales instalan el nido y encuentran parte de su alimento. La presencia de vegetación es esencial, ya sea carrizo, junquera, masegar, eneal o incluso formaciones de taray. En invierno les proporcionan refugio siendo utilizados como dormideros, especialmente cuando están cerca de campos cultivados donde puedan hallar eriales y linderos donde encontrar semillas de plantas arvenses.
La permanencia de encharcamiento y la altura de la vegetación es esencial en el periodo reproductor cuando construyen el nido, en forma de copa con fragmentos de vegetación, hierbas, musgo, y algo de pelo o plumas entrelazados, escondido en los cepellones de juncos o carrizos. El mantenimiento de estos hábitats es imprescindible para conservar la especie.
Longitud:15-16 cm.
Longitud alar: 7,8-8,5 cm
Peso: 16-25 g.
Periodo de cría: abril a junio
Puesta: 4-5 huevos.
Incubación: 13-14 días.