CABECERA IMPRESIÓN SEO
SEO/Birdlife
HAZTE SOCIOCOLABORA Ave del Año 2006  
17/05/2006

Aragón ha perdido en 20 años el 50% de sus poblaciones de Alondra Ricotí (15/05/06)

Fuente: (I.Aristu/ Heraldo de Aragón 15/05/06) 
La especie sólo está presente en España y en el norte de África. En todo el país podrían quedar menos de 2.000 parejas. La mayor parte vive en las estepas de Zaragoza y Teruel.

Los censos más recientes indican que en los últimos 20 años Aragón ha perdido el 50% de sus poblaciones de alondra de Dupont, una especie catalogada en peligro de extinción por el Libro Rojo de las Aves de España y que sólo se encuentra en la Península y en el norte de África. Según la organización SEO/Birdlife, que la ha nombrado "Ave del año 2006", en todo el país quedan menos de 2.000 parejas, y la mayor parte viven en las estepas de Zaragoza y Teruel.

Las causas de la regresión casi exponencial de esta especie -también conocida como rocín o alondra de Ricotí- hay que buscarlas en la progresiva desaparición de las estepas debido a la roturación de tierras, a las repoblaciones masivas de pinos y al desarrollo urbanístico. La proliferación de los parques eólicos también le ha afectado gravemente. Según José Luis Tella, biólogo aragonés miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la alondra de Dupont se enfrenta a un futuro "bastante negro" que la llevará a la extinción si las Administraciones no toman medidas.

Por el momento, el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas sólo la recoge como "vulnerable", y el Catálogo de Especies Amenazadas del Gobierno de Aragón la considera "sensible a la alteración de su hábitat". "No es un ave mediática como el quebrantahuesos o las grandes águilas. Las autoridades políticas la ven como una complicación porque si estuviera protegida les obligaría a poner en marcha planes de recuperación -denuncia Tella-. Así les va a esta y a otras muchas especies".
Muy ligada a Aragón

La alondra de Dupont es una ave esteparia de pequeño tamaño muy estricta con las condiciones de su medio. Sólo está presente en zonas llanas o de escasa pendiente con vegetación baja. Su plumaje -diseñado para camuflarse en el entorno-, su costumbre de correr entre los arbustos en vez de volar a cielo abierto y su comportamiento esquivo la convierten en un animal difícil de observar en la naturaleza.

De hecho, durante buena parte del siglo pasado se creyó que en España ya se había extinguido y que sólo sobrevivía en el norte de África. Sin embargo, en 1959 el veterinario Adolfo Aragüés, primer socio en Aragón de la Sociedad Española de Ornitología (SEO), descubrió un ejemplar en la famosa colección de animales de Longino Navas que además había sido capturado en Cariñena.

"Entonces la alondra de Dupont era prácticamente desconocida -recuerda este gran aficionado a las aves-. Años después, en 1967, Antonio Erranz, un gran conocedor de las estepas aragonesas, me dijo que el rocín era muy frecuente en esas áreas. En 1976 yo mismo vi un ejemplar en Belchite, y en 1979 Erranz hizo el primer anillamiento de esta especie en la salada de Alcañiz".

Aragüés se volcó en el estudio de la alondra de Dupont y comprobó con gran sorpresa que también se la podía encontrar en el entorno de Zaragoza -en el barrio de La Cartuja se consiguió la primera fotografía de un ejemplar en libertad-. La pasión de este veterano ornitólogo por la especie se reflejó en una tesis realizada en 1986y 1987 y que estableció la población de alondras de Dupont en Aragón en torno a los 4.300 ejemplares repartidos en 75 poblaciones. Dos décadas después, los resultados de los recuentos son mucho más desalentadores.

La situación actual

"Al ser un ave tan difícil de censar habría que ir territorio por territorio haciendo muchos días de campo, pero de momento lo que tenemos son los resultados de un estudio realizado entre 2000 y 2004 en 34 puntos del país, la mayoría situados en Aragón", explica José Luis Tella. Los resultados de ese censo muestran que han desaparecido la mitad de las poblaciones de alondra de Dupont descritas por Adolfo Aragüés.

"Calculamos que ahora mismo quedan unos 1.300 machos y aproximadamente un tercio de hembras -indica el investigador del CSIC-. A la gente le puede parecer que todavía son cifras altas porque las compara con las de las grandes aves, pero los datos son muy preocupantes".

Tella recuerda que se trata de una especie de corta vida y con muchas dificultades de reproducción, por lo que una población local puede desaparecer en tres o cuatro años. Además, necesita mucho espacio -hasta 10 hectáreas-, lo que complica aún más la conservación de un animal que ejemplifica como nadie el declive a marchas forzadas que están sufriendo las estepas.

"Todavía pueden verse rocines cerca del cementerio de Torrero, pero en el resto del entorno de Zaragoza se ha extinguido. En la provincia de Huesca casi no quedan, y también han desaparecido en Alcañiz", lamenta Tella. Las poblaciones más numerosas sobreviven en zonas de Monegros, en el Campo de Belchite y en Teruel, en la Cordillera Ibérica.



Autor: Miguel Ángel Bielsa