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Por qué las aves

 

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En SEO/BirdLife defendemos el medio ambiente y el bienestar humano, y lo hacemos con un enfoque único basado en las aves. Nuestra visión es la de un mundo rico en biodiversidad donde el ser humano y la naturaleza convivan en armonía. Y las aves son una herramienta magnífica para conseguirlo.

 

Desde 1954, cuando nos fundamos como una sociedad científica y conservacionista, estudiamos y conservamos las aves y sus hábitats sabiendo que, al hacerlo, estamos velando por la salud del medio ambiente en general y por la calidad de vida de todos los ciudadanos. Las aves son un indicador de la calidad de los ecosistemas y el bienestar humano en general. Las aves son un paraguas para el resto de la biodiversidad, pues al conservarlas se protege también la naturaleza en conjunto.

 

Lo hacemos sobre la base del conocimiento científico, mediante el trabajo riguroso y movilizando la participación de decenas de miles de personas en España y el extranjero. No en vano, somos parte de BirdLife Internacional, la mayor coalición de ONGs de conservación del mundo, presente en 121 países y con 13 millones de socios y simpatizantes.

 

 

Ilustración Sr. SánchezPocos habrá que no se hayan admirado nunca por el vuelo de un ave. Están en todas partes, resultan fáciles de admirar y son un espectáculo que nos acerca a la naturaleza con sencillez. Transmiten belleza y libertad y, con su variedad de formas, sonidos y comportamientos aportan vida al entorno, anuncian el cambio de las estaciones y fascinan a la humanidad desde siempre. Una de las manifestaciones artísticas más antiguas, una pintura en la cueva francesa de Chauvet que data de hace 30.000 años, representa la fielmente la figura de un búho y, desde entonces, los seres humanos seguimos mirando al cielo.

 

 

Hoy en día, la afición por la observación de aves, el birding o birdwatching, es una forma de ecoturismo en auge que moviliza a millones de personas.

Sólo en Europa se estima que 10 millones de viajeros se desplazan cada año para observar las especies más raras o exóticas. Pero no es necesario ir muy lejos para disfrutar  de ellas. Basta cualquier rincón, incluso los espacios urbanos, para que las aves nos trasladen inmediatamente un latido de vida silvestre. Muchas personas conectan con la naturaleza gracias a la observación de aves y son muchos los que se inician en el amor por el aire libre y la conciencia ecológica gracias a un inicial interés por las aves.

 

 

Pero el disfrute no es lo único que nos ofrecen las aves. Son también un magnífico indicador de la calidad de los ecosistemas y sirven, por tanto, de señal de aviso sobre el estado de nuestro entorno. Las aves reaccionan de forma rápida y muy visible a cualquier alteración en su medio y, por ello, son un testigo esencial de los cambios ambientales. Por eso, cuando trabajamos para conservarlas estamos velando también por nuestro propio bienestar y nuestro propio futuro.

 

No en vano, la UE considera el estado de las poblaciones silvestres de aves como un índice de la calidad de vida en Europa. La oficina estadística europea, Eurostat, incluye el seguimiento de las poblaciones de aves entre los índices más importantes para medir la sostenibilidad y el bienestar social. Esas estadísticas europeas se alimentan con los datos de seguimiento de aves que impulsamos en SEO/BirdLife con la ayuda inestimable de miles de colaboradores que llevan a cabo un gran esfuerzo de ciencia ciudadana.

 

 

El Eurostat acumula desde hace décadas datos para tres indicadores: aves agrarias, forestales y comunes que permiten valorar de forma efectiva la evolución de nuestro medio ambiente a lo largo del tiempo.

 

 

En concreto, el Índice de Aves Comunes o Common Bird Index es uno de los referentes principales del Sustainable Development Indicator del Eurostat, que sitúa el estado de las poblaciones silvestres de aves como un referente más a valorar, junto a otros como el nivel de empleo, el consumo de energía o la esperanza de vida, para calibrar el grado de bienestar real que tienen los europeos. Este índice revela, por ejemplo, un descenso general y muy acusado de las aves ligadas al medio agrario, señalando el abandono y la intensificación de la producción agropecuaria en Europa, que está provocando una alteración de los paisajes rurales, una grave pérdida de biodiversidad y un empobrecimiento de los campos y las poblaciones rurales. Que especies tan comunes y ligadas al hombre como la golondrina y el gorrión estén en declive en tantos países europeos es un señal de ese deterioro.

 

 

Las 10.000 especies de aves que existen en el planeta son un grupo biológico muy bien conocido y estudiado que constituye una herramienta reconocida para valorar la diversidad y la integridad de los ecosistemas a nivel global. Teniendo esto en cuenta, es lógico que las aves hayan sido fundamentales en las políticas de conservación de la naturaleza. En Europa, la Directiva Aves, del año 1979, ha permitido proteger un alto porcentaje del territorio comunitario gracias a designación de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), que forman parte de la Red Natura 2000.

  

Ilustración Sr. Sánchez

  

 

 

Se ha demostrado que las áreas más importantes para las aves en todo el planeta -identificadas por BirdLife, y conocidas como IBA (Important Bird and Biodiversity Areas)- mantienen hasta el 80% del resto de la biodiversidad mundial. Un estudio publicado en Science en noviembre de 2013 seleccionó los 78 lugares más importantes para la biodiversidad en todo el mundo, localizados en 34 países. De esa escogida lista de puntos calientes de biodiversidad, el 93% estaban declarados como IBA, otra muestra de que las aves son un paraguas para proteger al resto de la vida. De las 10.000 especies del mundo, un 20% están amenazadas y 198 están en Peligro Crítico, la categoría de máxima alarma de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), cuyos informes sobre aves tienen a BirdLife Internacional como la autoridad científica que los elabora. 

 

 

Teniendo todo esto en cuenta, entendemos que nuestra misión es conservar la biodiversidad con las aves como bandera y hacerlo con la participación e implicación de la sociedad. Gracias a las aves ayudamos a toda la naturaleza y, con ello, beneficiamos a las personas también.

 

 

Las aves nos fundaron y nos mantienen activos y fuertes. En SEO/BirdLife llevamos ya 60 años trabajando por las aves y la gente. Las aves nos mantienen unidos y nos implican socialmente. Tenemos una base formada por 12.000 socios, 41 grupos locales presentes por toda España y más de 7.000 voluntarios. Gracias a ellos movilizamos cada año a 60.000 alumnos en nuestras actividades educativas y a más de 150.000 personas en actividades al aire. También promovemos la restauración de ecosistemas dañados y fomentamos la biodiversidad urbana, pues somos conscientes de que el contacto con un entorno lo más natural posible es esencial para el bienestar personal.

Ilustración Sr. Sánchez

 

 

En SEO/BirdLife reconectamos a la gente con la naturaleza. Y amamos y defendemos nuestros paisajes, forjados a lo largo de milenios de simbiosis entre naturaleza, sociedad y cultura. Sabemos que es nuestro mejor patrimonio, lo disfrutamos, lo estudiamos y lo protegemos. Tenemos 150 convenios para la custodia de 25.000 hectáreas de territorio, otras 2.000 hectáreas de gran valor biológico gestionadas en ocho reservas ornitológicas y dos centros de interpretación en Doñana y Belchite abiertos libremente al público. Además, somos valientes y producimos nuestro propio arroz ecológico en la reserva de Riet Vell, en Delta del Ebro, para demostrar con el ejemplo aquello que defendemos: que la convivencia entre el hombre y la naturaleza es posible y necesaria, y que las aves son el mejor aliado para conseguirlo.

 

 

 

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