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Pardela balear, 2001

Debido al precario estado de conservación de este ave marina, endémica de las Islas Baleares y catalogada En peligro de extinción, SEO/BirdLife ha considerado oportuno declararla Ave del Año 2001, con el objeto de dar a conocer esta especie tan desconocida y animar al Govern Balear a que invierta en su protección, pues se trata de una especie que podría desaparecer si no se toman medidas urgentes.

 

Pardela balear ©Pep Arcos

 

La pardela balear es un ave marina endémica de las Islas Baleares, de 30-38 cm de longitud y 76-89 de envergadura. Las partes superiores son gris-castaño y las inferiores blancas, manchadas de gris en grado variable. La pardela balear (Puffinus mauretanicus) se distingue de su pariente más cercano, la pardela mediterránea  (Puffinus yelkouan), por su tamaño ligeramente mayor y por tener las partes superiores marcadamente más claras. Las partes inferiores son, generalmente, más oscuras que en la pardela del Mediterráneo, aunque hay mucha variación individual. Estas diferencias entre las dos especies mediterráneas son más visibles justo al acabar la muda. Más adelante se van difuminando y es fácil confundir a los individuos de las dos especies.

 

El vuelo es rápido con batidos potentes y cortos planeos a unos dos o tres metros de la superficie como máximo. Es un ave estrictamente marina que se suele encontrar en aguas poco profundas de la plataforma continental.

 

Situación taxonómica  
Los ornitólogos ingleses fueron los primeros en advertir las diferencias de coloración de las pardelas que visitaban las aguas británicas en otoño con las pardelas reproductoras en las Islas Británicas. Las primeras colonias de pardela balear (Puffinus mauretanicus) se descubren en 1930.

 

Hasta hace unos años, la pardela balear se ha venido considerando una subespecie de la pardela pichoneta (Puffinus puffinus ). Estudios genéticos recientes han aportado evidencias de la especiación de la pardela pichoneta (Puffinus puffinus) y la pardela mediterránea (Puffinus yelkouan). Actualmente se considera a la Pardela Balear una especie diferenciada, aunque algunos autores la siguen considerando una subespecie de la Pardela Mediterránea.

 

Existen restos fósiles en Ibiza de Puffinus nestori, una especie muy parecida, pero de mayor tamaño, que vivió durante el Plioceno-Pleistoceno inferior y que podría ser el antepasado de la pardela balear.

 

 

 

La pardela balear, es la única especies española catalogada En Peligro Crítico en la Lista Roja Mundial de las Aves de la UICN. En España está catalogada como En Peligro

La pardela balear, es la única especies española catalogada En Peligro Crítico en la Lista Roja Mundial de las Aves de la UICN. En España está catalogada como En Peligro

Un año en la vida de la pardela balear 

La pardela balear llega a las zonas de cría en las Islas Baleares a partir de septiembre-octubre. Las puestas se suceden entre febrero y marzo, y la mayoría de los pollos vuelan entre finales de junio y la primera mitad de julio. Aunque algunos ejemplares permanecen en el Mediterráneo occidental todo el año, la inmensa mayoría de la población lo abandona tras la cría. El ciclo anual de movimientos migratorios de la Pardela Balear está muy relacionado con la baja productividad del Mediterráneo occidental durante el verano.

 

Así, el paso postnupcial de estos ejemplares se observa en Gibraltar desde el mes de mayo aunque la mayor intensidad se registra a finales de junio. La mayoría de los individuos alcanzan la zona del Golfo de Vizcaya-Bretaña, frente a las costas atlánticas francesas, permaneciendo allí durante el verano, época que coincide con el proceso de muda. Los movimientos de retorno hacia el Mediterráneo se inician desde septiembre y sólo una pequeña fracción permanece en Francia después de noviembre. Durante el inicio de la ocupación de las colonias de cría en Baleares, pueden observarse concentraciones de aves invernantes en las costas del Mediterráneo español, cuya localización ha ido variando con los años en función, probablemente, de la disponibilidad de alimento.

 

Efectivos y distribución  
Las estimas realizadas en 1999, cifraban la población reproductora de Pardela Balear entre 2.200-4.200 parejas. Las últimas estimas realizadas en el año 2000 indican que la población reproductora se aproxima más al rango mínimo de dicha estimación. Las mayores colonias se encuentran en Formentera.

 

En cuanto a la distribución en el pasado, parece que era muy abundante en las Pitiusas antes de la llegada del hombre. No hay registros fósiles relevantes en Mallorca.

 

Técnicas de alimentación 
Su principal fuente de alimentación son los cupleidos, como la sardina. La técnica de captura más frecuente es la zambullida desde poca altura y el buceo durante periodos que pueden ser bastante prolongados (hasta 66 segundos). La especie posee adaptaciones al buceo como las patas (de sección elíptica), para disminuir la resistencia al agua, y unos músculos alares muy desarrollados para impulsarse con las alas bajo el agua.

 

Al igual que otras aves marinas mantiene cierta dependencia a la flota pesquera aunque, debido a su capacidad buceadora, puede capturar presas que ya se han hundido, lo que le permite alimentarse a más distancia del barco que otras aves marinas.

 

 

Reproducción 

Hábitat de nidificación.- Cría sobre todo en islotes y acantilados costeros, en cuevas, agujeros y grietas y entre derrubios a diferentes alturas sobre el nivel del mar, desde unos pocos metros de la orilla hasta en el borde superior de los acantilados, a unos 100 m de altura.

 

El nido es simplemente una pequeña depresión excavada en el suelo cuando éste es de arcilla o arena, en muchos casos ponen sobre la roca. No parece darse aporte de material para construir los nidos.

 

Fenología reproductora.- Se les oye gritar desde la llegada a las colonias hasta junio, pero sobre todo en febrero y marzo. Las puestas se producen desde los últimos días de febrero hasta mediados de marzo Las eclosiones comienzan a principios de mayo y la emancipación se produce la primera semana de julio.

 

Comportamiento reproductor  
Las pardelas visitan los nidos de noche, una media hora después de oscurecer. Los primeros individuos en entrar son probablemente reproductores y suelen ser más silenciosos. Las noches de luna entran menos adultos a las colonias y no se oyen vocalizaciones en el exterior. Se supone que esta conducta tiene por objeto evitar ser oidos o vistos por los depredadores.

 

Ponen un solo huevo de color blanco mate. La incubación es larga, dura unos 50 días y no hay puesta de sustitución si el primer huevo se pierde. El pollo alcanza el tamaño de los adultos hacia los treinta y cinco días.

 

Desde el nacimiento hasta la emancipación transcurren unos setenta días. Los padres dejan el pollo solo a partir de los quince días. Desde este momento sólo visitan el nido al oscurecer, no se sabe con qué periodicidad. El abandono definitivo del pollo tiene lugar a finales de junio.

 

Emancipación y dispersión juvenil  
Los pollos volantones salen de sus nidos durante las noches sin luna, buscan lugares elevados entre las rocas, donde permanecen encaramados, inactivos o realizando ocasionales ejercicios de aleteo. Los jóvenes se incorporan a la población reproductora probablemente a los cinco o seis años de edad. En lo referente a la longevidad, se comprueba que la especie puede sobrepasar los veinte años de edad.

 

 

Principales amenazas 

 

1. La recolección en las Pitiusas

La recolección de individuos en las colonias ha sido frecuente hasta finales de los setenta. En general, las capturas se hacen con lazos o esperando la entrada de los adultos por la noche. Se accede a las colonias con embarcaciones o descendiendo por los acantilados, a veces con cuerdas o escalas. Otra técnica bastante empleada consistía en hacerlas salir de los agujeros con humo. La caza con escopeta desde embarcación ha sido también mencionada como modalidad de captura, aunque parece que ya no se practica.

 

 

Las capturas alcanzaban los 2.400-2.700 ejemplares al año en Formentera hasta los años sesenta, pero la sobreexplotación de este recurso hizo disminuir las capturas.

 

El aumento del nivel de vida ha significado una disminución de esta práctica, aunque no ha desaparecido. Esta caza ilegal se practica en Formentera y en Ibiza. La población sabe que es una práctica ilegal, pero se hace por tradición y porque la carne de pardela aún es muy apreciada por algunos. Las capturas no tienen relación con el nivel económico.

 

 

2. Depredación

 

La depredación por ratas está muy documentada en la Pardela Mediterránea y otros procellariformes. Se han encontrado pollos de diferente tamaño comidos por ratas, y se sospecha que las ratas puedan ser también causantes de la rotura de puestas.

 

 

3. Molestias humanas en las colonias de cría

 

Es uso de luces de algunas artes de pesca, así como la iluminación de urbanizaciones turísticas próximas a las colonias de cría, pueden afectar negativamente a la población por la inhibición del comportamiento de atracción de los machos en el periodo reproductor, así como por el deslumbramiento de jóvenes de la colonia.

 

 

4. Competencia con otras especies

 

Uno de los posibles factores que afectan a la distribución de la especie puede ser la competencia con Calonectris diomedea por los lugares de cría. La tendencia de la pardela cenicienta a nidificar en islotes sin ratas, mientras que la pardela balear parece “escoger” las localidades con ratas. Esta situación podría ser el resultado de una exclusión de la pardela balear de aquellas colonias donde se encuentra también la pardela cenicienta.

 

La competencia con el conejo por el hábitat de reproducción es un problema que podría darse en la mayor parte de las colonias.

 

 

5. Pesca accidental

 

La captura accidental en artes de pesca, al igual que a otras procelariformes y aves marinas, afecta a la Pardela Balear.

 

6. Sobreexplotación pesquera

 

El aprovechamiento de los descartes de la flota de arrastre podría favorecer a la especie si ésta fuera cuantitativamente importante, aspecto que todavía está por estudiar, como ya ha sucedido con la Gaviota de Audoin.

 

7. Contaminación

 

Evidencias indirectas hacen sospechar que puede ser un problema importante. Algunas mediciones hechas en Pardela Mediterránea en el Mar Tirreno y en aguas de Gibraltar dan niveles altos de PCBs y plomo. Asimismo, los organoclorados más abundantes en los huevos de Gaviota de Audoin son los PCBs. Por lo que se trata de contaminantes que pueden afectar seriamente a la Pardela Balear.

 

8. Vertidos de hidrocarburos

 

Los vertidos de hidrocarburos en las áreas de concentración de la especie son una amenaza potencial muy grave para la población. En las costas del Atlántico la Pardela Balear es una de las aves marinas más vulnerables por su tendencia a concentrarse cerca de la costa.

 

 

©SEO-BirdLife-PepArcos_Balsa-pardelasbalear

 

 

Tanto esta especie como su antecesor Puffinus nestori eran muy abundantes en las Pitiusas, como demuestran los numerosos restos fósiles y subfósiles encontrados. La introducción de mamíferos depredadores y la recolección de ejemplares para el consumo humano son los factores responsables de su declive después de la llegada del hombre. Un mínimo de cinco especies del género se han extinguido en tiempos recientes como consecuencia de la colonización de las islas que habitaban por parte del hombre y su fauna acompañante (Puffinus olsoni, P. parvus, P. pacificoides, P. holei y una especie aún no bautizada de Nueva Zelanda).

 

Estado de conservación  
La pardela balear, especie endémica de las Baleares, está considerada en España como Vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados de España y, con la misma categoría, en la Llista Vermella dels Vertebrars de les Balears.

 

En Europa, esta incluida en el Anexo I de la Directiva de Aves (79/409) y en el Anexo II del Convenio de Berna.

 

Actuaciones para la conservación de la pardela balear

El declive de la especie determinó que, en 1997, el Gobierno Balear elaborara un Plan de Recuperación para la Pardela Balear en 1997 (documento no aprobado legalmente hasta el momento). El principal objetivo de dicho Plan es asegurar la viabilidad de la población de Pardela Balear, incrementar su número y distribución en áreas potenciales y adquirir más conocimientos sobre la biología de la especie. Para conseguir los objetivos anteriores el plan recoge las siguientes acciones prioritarias:

 

 

  • Vigilancia de colonias, al objeto de prevenir expolios.
  • Control de ratas y depredadores en las colonias.  
  • Instalación de nidos artificiales, en aquellas áreas donde exista competencia con otras especies.  
  • Reestablecimiento de colonias, mediante el uso de reclamos artificiales.  
  • Seguimiento de la reproducción, mortalidad y reclutamiento en la mayoría de las colonias de la especie.  
  • Realización de censos periódicos de la población de Pardela Balear.  
  • Seguimiento de la especie en sus áreas de alimentación y descanso (moulting).  
  • Estudio de la dieta, gasto energético durante el periodo de cría y disponibilidad de alimento. Aprobar y establecer prioridades de investigación sobre la biología de la especie, que garanticen su conservación.  
  • Desarrollar programas de educación ambiental dirigidos tanto a la población de las Pitiusas, como a toda la población vecina a las colonias de cría.  
  • Compra de tierra con colonias importantes de la especie, así como reintroducción y creación de un centro temático de la especie.

 

 

Las mayoría de las acciones anteriores, contempladas en el Plan de Recuperación de la Pardela Balear, han sido desarrolladas por el Gobierno Balear y SEO/BirdLife con financiación europea, en el marco del Programa LIFE aprobado al Gobierno Balear para los años (1997-2000).

 

Prioridades de conservación

 

El interés de conservación que la especie ha motivado en los últimos años, ha determinado la redacción de un Plan de Acción de la Pardela Balear en Europa. Este Plan de Acción ha sido elaborado por BirdLife International, y establece las siguientes medidas de conservación prioritarias, para la puesta en práctica de una política europea coherente de conservación de especies amenazadas.

 

  • Prevenir situaciones de contaminación de hidrocarburos y sustancias químicas en el mar.
  • Asegurar la protección de las colonias de cría.
  • Promover practicas de pesca adecuadas con la conservación de la especie.
  • Vigilancia de colonias para evitar la captura ilegal de individuos.
  • Control de ratas y depredadores en las colonias afectadas por la introducción de roedores.
  • Seguimiento de la dinámica poblacional de la especie.
  • Estudios de investigación para el conocimiento de la biología de la especie
  • Desarrollar campañas de educación y divulgación en las Pitiusas para divulgar el importante valor de la especie y su hábitat.

 

 

 

 

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