Censo invernal de Avutarda Hubara Canaria |
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Dentro del conjunto de actuaciones que contempla el Proyecto LIFE "Conservación de la Avutarda Hubara en las ZEPA de las islas Canarias", se encuentra la realización de varios censos de hubaras. El primero de ellos ha tenido lugar en el invierno de 2004. De forma preliminar, a continuación presentamos un resumen de los resultados obtenidos. |
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| (tomado de: El Escribano Digital nº 51, febrero de 2005) |
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Entre el 30 de noviembre y el 21 de diciembre de 2004, un equipo constituido por 26 ornitólogos, todos ellos socios voluntarios y personal de SEO/BirdLife, efectuaron de forma altruista un nuevo censo de hubaras, una década después del último recuento llevado a cabo por el equipo de Aurelio Martín (Universidad de La Laguna). Siguiendo la misma metodología de aquel entonces, en esta ocasión, se consiguió contar con tres equipos que censaron en simultáneo las islas e islotes de Fuerteventura y Lobos, Lanzarote y Chinijo (La Graciosa y Alegranza). Los resultados obtenidos pueden considerarse como sorprendentes, superando las últimas estimaciones conocidas, al alcanzar un mínimo de 424 hubaras contabilizadas durante los transectos multilineales. Si le añadimos otras 27 aves observadas fuera de los recorridos, y otras 42 durante los recuentos vespertinos en vehículo por áreas marginales, la cifra resultante es de un mínimo de 493 hubaras, lo que representa un claro aumento con relación al recuento de 379 ejemplares en 1994. Dado que esta vez se efectuó un mayor número de transectos, al considerar sólo las mismas zonas recorridas en ambos censos, se mantienen las diferencias: mínimo de 430 aves en 2004 frente a los 379 ya indicados. Asimismo, se han puesto de manifiesto idénticas conclusiones respecto al mencionado censo con relación a un mayor número de hubaras en Lanzarote (mín. 259) que en Fuerteventura (226). Además, se mantienen efectivos en La Graciosa (al menos ocho aves), mientras que en los islotes de Alegranza y Lobos no consiguió detectarse ningún ejemplar. |
A título informativo, en el recorrido de Los Alares (Triquivijate, Fuerteventura), que incluye los terrenos del Cercado del Jarde (de inminente compra por SEO/BirdLife para convertirla en reserva ornitológica dentro de las principales actuaciones del Life), el número de aves fue de 18, lo que supone cerca del 8% del total de la isla y aproximadamente el 2% del total para el archipiélago. Al considerar el área potencial para la especie, estimada en unos 440 km 2, sólo unos 140 pueden considerarse como de hábitat primario, lo que representa una menor superficie con relación al censo anterior (162,5 km 2). Sin embargo, el área marginal (zonas parcialmente degradadas, con cultivos, etc.), identificada como de hábitat secundario., ha aumentado claramente, pasando de unos 234 km 2 estimados hace una década, a unos 300,2 km 2. Dicho aumento parece deberse por un lado a un proceso de degradación general del hábitat de esta especie (construcciones, pistas, etc.), así como a una mayor área de ocupación, detectándose en esta ocasión en lugares donde o bien no se conocía o hacía años que no se detectaba. |
por el equipo de la Universidad de La Laguna en 1,86 aves/km 2 , y anteniendo la misma relevancia a escala mundial, pues puede continuar considerándose como una de las mayores dentro del rango de distribución de esta especie. Siguiendo el mismo protocolo estimativo de hace una década, en el que juega un papel importante tanto el tipo de hábitat como los núcleos de cada isla, una primera estimación obtenida a partir de los censos durante el proceso deanálisis de resultados, asciende a 802 hubaras en el conjunto del archipiélago; 213 en ambientes marginales y las 589 restantes en los considerados como mejor conservados, y repartidas por La Graciosa (14), Lanzarote (459) y Fuerteventura (329). Diez años atrás, esta cifra global fue de 559 aves. Desde el punto de vista de la conservación de la especie, los resultados del presente censo resultan sumamente interesantes. En síntesis, hay en general mayores números de hubaras, lo cual es bastante positivo, pero dicho aumento se ha dejado notar sobre todo en los ambientes marginales. Es ahí donde viene el mayor problema, pues dichos lugares cuentan con menor protección, y en ellos prevalece un mayor número de amenazas (tendidos, carreteras, etc.). Basta como dato ilustrativo que sólo desde los días de estancia en las islas orientales hasta el momento de redactar estas líneas, tenemos constancia de un mínimo de cuatro hubaras muertas por colisión con tendidos y otra contra un vallado, así como una atropellada , a las que debemos sumar cerca de una docena en todo el 2004. También es obligado considerar que unas semanas antes de efectuarse el recuento de hubaras, distintas oleadas de langostas alcanzaron las islas orientales, lo que motivó una importante alarma social que exigía métodos para combatir la plaga .El empleo .controlado, según la administración regional y local, de sustancias |
potencialmente tóxicas para las aves, supuso un riesgo importantísimo, sobre todo cuando por esos días, entre otras especies fueron precisamente las hubaras las que consumieron langostas en distintos lugares de Fuerteventura y Lanzarote.
También sorprende la abundancia de aves en ambientes que han sido r ápidamente alterados, como es el caso de la Reserva de Guatiza y El Terminillo enLanzarote, y sobre todo de lugares como Taca-Cotillo o el llano de Las Salinas en Fuerteventura, sin olvidar, por supuesto, descalabros urbanísticos tan destacados como el del Jable del Cotillo en esta última isla. ¿Cómo siguen sobreviviendo estas aves en dichos lugares? ¿Se trata de un último intento, antesala de un fuerte declive como ha pasado con otras especies en ambientes insulares, o por el contrario realmente la Avutarda Hubara no está tan seriamente amenazada como se piensa? La respuesta seguramente venga de la mano de los posteriores recuentos, estudios y actuaciones contemplados en el Life que actualmente desarrolla SEO/BirdLife, después de casi una década en la que junto con la Avutarda Hubara, también otros habitantes de las llanuras canarias, como el Alcaraván Común, Corredor Sahariano, Ortega, Terrera Marismeña, Camachuelo Trompetero, etc., han estado totalmente olvidados desde el punto de vista de la conservación
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Con todo ello, y a pesar de que en estos momentos se está finalizando el proceso de análisis de datos y elaboración de la memoria final, la densidad resultante para el conjunto del archipiélago es de 1,90 hubaras/km 2 , superando ligeramente la estimada hace una década |
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