Transformemos nuestros parques urbanos en bosques habitados

A principios de los años setenta del siglo pasado un pequeño grupo de activistas de Nueva York empezaron a ocupar solares abandonados para transformarlos en jardines comunitarios. Este movimiento, que se hizo llamar “Guerrilla Verde”, contribuyó a reverdecer la ciudad y mejorar la calidad de vida en barrios social y ambientalmente muy degradados. A mediados de los años 80 la ciudad de Nueva York ya contaba con más de 800 jardines comunitarios y su ejemplo se extendió por 22 ciudades norteamericanas.

 

foto-01a-flores-silvestres-en-zonas-sin-segar

Sin duda se trata de un bonito ejemplo de como se puede transformar la realidad urbana de abajo hacia arriba, una muestra de que los vecinos pueden liderar los cambios sociales y ambientales. La Guerrilla Verde es un movimiento inspirador, un modelo a seguir en el proceso de renaturalización de nuestras ciudades. No necesariamente mediante la “okupación”, pero si retomando nuestro activismo urbano.

Y es que la suma de pequeños gestos individuales puede acelerar la necesaria renaturalización de nuestras ciudades. No podemos negar que algo está cambiando, que algunos ayuntamientos empiezan a incorporar la conservación de la naturaleza en el diseño y gestión de las zonas verdes.

 

Ayuntamientos como el de Barcelona, el de Vitoria, el de Santander… lamentablemente son todavía la excepción y no la norma.

Y es aquí donde pueden entrar los miles de socios y simpatizantes de SEO/BirdLife, los más de 40 grupos locales … para hacer lobby ante los ayuntamientos de sus ciudades con el objetivo de transformar los parques urbanos en bosques habitados.ˮ

Necesitamos acelerar un cambio en el diseño y gestión de zonas verdes, en las que a los tradicionales aspectos estéticos y recreativos se sume la variable ambiental. Parques urbanos que incorporen elementos naturales absorbidos por el crecimiento de la ciudad, que contemplen zonas refugio para la flora y fauna silvestre y que cuenten con una red de corredores ecológicos que facilite la conectividad con otras zonas verdes.

Parques en los que se limite la superficie de pavimentos artificiales a las necesidades reales, y no a las preferencias estéticas de un prestigioso arquitecto. Parques en los que se potencie el uso de flora autóctona y en los que se evite el uso de plantas exóticas invasoras, que lamentablemente se siguen utilizando de forma generalizada. Parques en los que se reduzca al mínimo el uso de herbicidas, fungicidas e insecticidas …  y se busquen alternativas ecológicas.

 

foto-01b-cartel-zona-sin-segar

Parques que dejen de ser paisajes monótonos con árboles dispersos y céspedes segados cada quince días, y se transformen en zonas verdes estructuralmente diversas,   en las que se introduzcan setos y rodales de arbustos productores de frutos, se planten enredaderas y durante la primavera y el verano se dejen amplios sectores sin segar.

Parques urbanos en los que se trate al arbolado maduro como elementos de gran valor cultural y ambiental, y no como un elemento más del mobiliario urbano, que se pueda sustituir en la obra de turno. Parques en los que se racionalicen las podas, ajustándose a criterios técnicos y que no se gestionen como algo rutinario.

Parques en los que se pueda completar el ciclo de la materia y se deje sobre el terreno una parte de la madera muerta y la hojarasca, o que contemplen estructuras para el compostaje comunitario. Parques en los que no se retire la flora rupícola que crece sobre los muros de piedra.

Parques en los que se adapten las tareas de mantenimiento a los ciclos de la flora y la fauna silvestre y en los que se intente mitigar los peligros para la fauna, como la instalación de medidas correctoras en las cristaleras peligrosas para las aves. Parques en los que se instalen cajas nido para las diferentes especies de aves, cajas-refugio para murciélagos, madrigueras artificiales para erizos, hoteles para insectos, charcas para anfibios, pirámides de troncos para ciervos volantes …

Parques que permitan a los vecinos reconectar con la naturaleza en plena ciudad, en los que puedan encontrar paneles informativos sobre la flora y fauna presente en estas zonas verdes urbanas. Parques que puedan ser utilizados por los centros educativos como aula al aire libre que permitan que los niños se acerquen a la biodiversidad y se impliquen en su conservación. Parques en los que los vecinos puedan participar en las acciones de conservación a través del voluntariado ambiental.

Pero para lograr todo esto, para transformar los parques de nuestras ciudades en bosques habitados, necesitamos reclutar una nueva Guerrilla Verde.

Ahora podéis pensar, vale Nacho nos has convencido … pero ¿Cómo lo hacemos?, ¿Cómo nos convertimos en un activistas por la naturaleza urbana?, ¿Cómo podemos enrolarnos en esta guerrilla verde?. Pues la verdad es que mi propuesta es muy modesta y poco heroica, pero sinceramente creo que podría funcionar. Simplemente decirles a vuestros alcaldes, concejales de medio ambiente, concejales de urbanismo, también a la oposición, técnicos municipales y empresas concesionarias de parques y jardines que queréis que incorporen la conservación de la naturaleza en el diseño y gestión de las zonas verdes urbanas, que algunas ciudades ya lo están haciendo, y que hay ONG como SEO/BirdLife que están impulsando este tipo de proyectos.

Para ello os animo a utilizar los diferentes canales de participación que los ayuntamientos ponen a nuestra disposición. Podéis compartir ideas para reverdecer vuestra ciudad con los perfiles municipales en redes sociales, mandar mensajes a la sección del alcalde responde de la web municipal,  solicitar este tipo de iniciativas a través de los buzones verdes,  presentar una propuesta en las plataformas de ideas (si vives en una Smart City), elaborar un pequeño proyecto para los presupuestos participativos de tu ciudad (mira este ejemplo tan bonito de Santander)

… pero si lo tuyo no son las nuevas tecnologías puedes recurrir a los cauces administrativos tradicionales y realizar un escrito vía registro.

Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden … renaturalizar nuestras ciudades. ¿Os alistáis en nuestra guerrilla verde?

Este blog es el resultado de un subidón de “activismo optimista” tras escuchar uno de los programas del Bosque Habitado, magnífico programa de Radio 3 que os recomiendo, por lo que me gustaría dedicárselo a María José Parejo Blanco y a toda la tribu del bosque, ¡Arriba las ramas! ¡Ubuntu!

 

Nacho_Fernandez_Gorrion

Ignacio C. Fernández Calvo es desde hace diez años técnico de SEO/BirdLife en la Delegación de Cantabria, donde participa en diferentes proyectos orientados a la conservación de la biodiversidad en espacios urbanos y periurbanos.

[email protected]
Twitter @urbaNATURALEZA

Los comentarios se han cerrado.

Sobre éste Blog
El blog de SEO/BirdLife tiene como objetivo tratar los proyectos y trabajo diario de la organización de una manera más cercana, así como expresar opiniones y resaltar temas de actualidad de trabajadores y colaboradores habituales, todo ello fomentando los comentarios y debate general.