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25 aves para mejorar nuestro entorno

La campaña Ave del Año de SEO/BirdLife nace en 1988 para llamar la atención de la situación que atraviesan algunas de las especies más amenazadas de la avifauna española y sus hábitats. Desde entonces, 25 especies han sido estrellas mediáticas por un año para trasladar a la sociedad y a las Administraciones sus problemas específicos de conservación y las medidas necesarias para paliarlos. [more…]

 

1988 – Ganga ortega

La primera especie elegida para iniciar esta estrategia de divulgación y conservación fue esta esteparia que en los últimos veinte años había experimentado un drástico declive poblacional y de su área de reproducción, en torno a un 30%.

 

1990 – Quebrantahuesos

Su elección como Ave del Año estuvo vinculada a una acción de gran calado social y mediático. “Salvad al quebrantahuesos” fue el lema elegido para un proyecto que contempló la vigilancia y salvaguarda de sus nidos.

 

1992 – Cigüeña blanca

Tras pasar por momentos preocupantes, la especie en ese tiempo ya había conseguido recuperar sus poblaciones, tendencia que ha seguido hasta hoy. 1992 fue declarado el Año de la Cigüeña, y en esta conmemoración se invirtieron muchos esfuerzos.

 

1993 – Cernícalo primilla

Su declaración como Ave del Año se enmarcó en la campaña Aves Migradoras, que contemplaba acciones de protección del cernícalo primilla. A ello se unió un estudio de la especie junto con la Estación Biológica de Doñana-CSIC.

 

1994 – Garcilla cangrejera

Cuarenta años después del nacimiento de SEO/BirdLife y de su símbolo (una garcilla cangrejera), con esta especie se quiso llamar la atención, no solo de su reducida población sino del deterioro de las zonas húmedas.

 

1995 – Paloma turqué

El mensaje de alarma que supuso la declaración de la paloma turqué como Ave del Año se enmarcó dentro de una campaña más global lanzada para reclamar la conservación de su hermana la paloma rabiche y del ecosistema que las acoge: la laurisilva canaria.

 

1996 – Martín pescador

Esta especie fue el icono de la Campaña Riberas, iniciada por SEO/BirdLife en 1991 para conservar la vegetación y biodiversidad que acompaña a los cursos fluviales y que motivó que 300 voluntarios recorrieran 1.000 kilómetros de riberas para comprobar su estado.

 

1997 – Cerceta pardilla

El mismo año que fue nombrada Ave del Año, la cerceta pardilla vivió un negro episodio de mortandad en El Hondo (Alicante). SEO/BirdLife centró esfuerzos en el esclarecimiento de los hechos y en prohibir la caza en este espacio un año más.

 

1998 – Milano real

Su elección se ligó al Programa Antídoto, lanzado por ocho ONG que firmaron un convenio para luchar contra el veneno y promover la colaboración entre Administraciones, federaciones de caza y asociaciones conservacionistas.

 

1999 – Urogallo

Su alarmante declive motivó a SEO/BirdLife a proponer una serie de medidas urgentes, como la aprobación de planes de conservación, la erradicación de la caza furtiva, evitar el deterioro de su hábitat y la ordenación del uso ganadero, las prácticas silvícolas y el excursionismo.

 

2000 –Águila imperial ibérica

El veneno y la electrocución perseguían al águila imperial en la década de los noventa. En este contexto de alarmante situación por mortalidad, SEO/BirdLife alertó de la necesidad de impulsar más medidas para su conservación.

 

2001 – Pardela balear

BirdLife International lanzó en 2001 una campaña mundial en defensa las aves marinas, a la que se unió SEO/BirdLife con la declaración de la pardela balear como Ave del Año. Durante dos años se desarrolló un proyecto Life para trabajar con firmeza por su conservación.

 

2002 – Focha moruna

Coincidiendo con la celebración de la VIII Conferencia de las Partes del Convenio de Ramsar para la conservación de los humedales de importancia internacional, SEO/BirdLife decidió dar notoriedad a una de las aves acuáticas más amenazadas de Europa, la focha moruna.

 

2003- Arao común

El arao fue la cabeza visible, a la vez que víctima, de la catástrofe ecológica del Prestige. Se convirtió en emblema de una de la mayores acciones de voluntariado emprendidas por SEO/BirdLife, que exigió a la Xunta de Galicia la elaboración de un plan de recuperación de la especie.

 

2004 –Avutarda

Hasta los años ochenta del siglo XX fue pieza cinegética, lo que junto a la modificación de su hábitat agroestepario la condujo a una delicada situación. SEO/BirdLife trabajó para divulgar la importancia de conservar los ambientes extensivos tradicionales.

 

2005 –Águila perdicera

Esta rapaz tuvo un merecido impulso mediático y divulgativo en 2005 gracias a la campaña Ave del Año. Además, SEO/BirdLife ha trabajado varios años en la gestión de fincas forestales para la conservación del hábitat de esta especie en Cataluña.

 

2006- Alondra ricotí

Cerca de 1.500 personas votaron a través de www.seo.org para elegirla Ave del Año entre tres especies candidatas. Esta pequeña ave esteparia se benefició de una intensa campaña informativa y se promovió la publicación de planes de recuperación.

 

2007- Paíño europeo

Los socios de SEO/BirdLife lo eligieron Ave del Año en el XVIII Congreso Español de Ornitología, celebrado en Elche (Alicante). Debido al declive de ciertas aves marinas, como los paíños, SEO/BirdLife inició el proyecto Life “Áreas Importantes para las Aves (IBA) marinas en España”.

 

2008 – Pato colorado

Su declaración coincidió con el inicio de la campaña “Alas sobre Agua”, para la conservación de los humedales. Se trata de una de las anátidas reproductoras más características del país, pero sobre todo es un buen indicador de la salud de estos ecosistemas.

 

2009 – Escribano palustre

Durante el XIX Congreso Español de Ornitología los socios de SEO/BirdLife eligieron a este paseriforme, uno de los más amenazados de la península Ibérica debido a los cambios en las prácticas agrícolas y a la mala gestión de los humedales.

 

2010 – Buitre negro

Se impulsó la creación de una normativa que permitiera de nuevo el acceso a su principal fuente de alimentación, los restos ganaderos depositados en los campos. A raíz de la aparición de la enfermedad de “las vacas locas” esta práctica estaba prohibida.

 

2011-Mochuelo europeo

Su situación, con un descenso de más del 40% en la última década, ilustra el progresivo deterioro de su hábitat: los ambientes agrícolas. Durante 2011 SEO/BirdLife involucró a las Administraciones y a la sociedad en general para invertir esta situación.

 

2012 – Carraca europea

Por primera vez en el mundo SEO/BirdLife marcó varios ejemplares de carraca con emisores vía satélite en el marco del programa Migra. Esto ha permitido conocer con detalle sus rutas migratorias y sus lugares de descanso e invernada.

 

2013- Pardela cenicienta

Su declaración como Ave del Año sirvió para recordar la necesidad de seguir un modelo pesquero sostenible y para que las IBA marinas sean definitivamente espacios protegidos dentro de la Red Natura 2000.

 

2014- Golondrina común

Próxima al ser humano, cercana y muy popular, la golondrina común es un estupendo indicador de la salud de nuestro entorno. En una década sus poblaciones han disminuido un 30%, lo que habla del deterioro de su hábitat.

 

Agustín Carretero es periodista del Área de Comunicación de SEO/BirdLife.

Síguele en Twitter: @AgustnCarretero

 

 

Nuestras crónicas de viajes: Parque Nacional de Cabañeros

… Por Gabriel Lorenzo

El Parque Nacional de Cabañeros se viste con sus mejores galas en otoño, después del estío del verano y de las copiosas lluvias que hacen que los ríos y charcas del Parque vuelvan a renacer con el murmullo del agua en su imparable camino para llegar a todos los rincones. El mosaico de colores resulta alentador para el visitante, con el verde del bosque mediterráneo, máxima representación en la Península, el gris rocoso en dulce mezcla con los líquenes jalonando el paso del agua por los numerosos parajes de los alrededores y el amarillo típico de la Raña, auténtica seña de identidad del Espacio Protegido que ostenta con orgullo su pertenencia a la gran red de espacios protegidos europeos: la Red Natura 2000.

En las más de ocho mil hectáreas de Raña del Parque Nacional de Cabañeros destacan, en estas fechas, los ciervos. Fotografía: Gabriel Lorenzo

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Fundamentalmente una llanura con encinas muy dispersas, en ocasiones la Raña se viste con algo de monte. Fotografía: Álvaro Díaz

 

El otoño llega con el calor del mediodía y el frío cuando anochece, por el rojo del fruto maduro de las zarzas, madroños y espinos, por el despertar nuevamente de las aves con sus trinos, que alimentan aun más la belleza, ya de por sí innata, del lugar. Resulta interesante observar el relevo de las aves cuando unas se van yendo poco a poco hacia el sur y otras van llegando desde el norte. Y todo ello compartiendo espacio con las sedentarias, que permanecen todo el año aquí.

Pero el fenómeno por el que se conoce a Cabañeros es por la berrea del ciervo, espectáculo sin parangón entre los miles de comportamientos animales y que no deja nunca indiferente a nadie. Las primeras lluvias de septiembre anuncian el momento ideal para la reproducción de este gran cérvido en la Península.  Resulta imprescindible estar en silencio al anochecer, cuando decae la temperatura, y escuchar como los machos se retan entre sí berreando y como el berrido se extiende en infinito eco por toda la llanura.

Sin duda, la berrea es una experiencia que recomiendo encarecidamente y que se puede disfrutar en muchos rincones de la Península.

El paso de la comitiva despierta la atención de esta cierva, que, en la distancia y con desconfianza, observa al grupo. Fotografía: Gabriel Lorenzo

Las ciervas corren y lo mismo hace este macho, quien se aleja no sin antes echar un último vistazo atrás. Fotografía: Gabriel Lorenzo

 

Y aunque el espectáculo era sublime, no fue lo único que pudimos disfrutar durante el fin de semana. El lugar ofrece mucho tanto dentro como fuera de los límites del Parque. En nuestro periplo en 4×4 dentro del Parque, los buitres negros y leonados dejaron bellas estampas en vuelo, mientras la otra reina del encinar, el águila imperial ibérica, no se dejó ver. Fuera de los límites, otras tantas especies interesantes en otros tantos lugares.

Nos falló también el elanio común pero fuimos ampliamente recompensados con observaciones excelentes de martín pescador, águila pescadora, pagaza piquirroja, cigüeña negra y cisne vulgar en el cercano embalse de Torre de Abraham; plácida e interesante la ruta del Boquerón de Estena, de nuevo con martín pescador, roquero solitario y rastros de nutria, otro interesantísimo habitante del entorno de Cabañeros; y una ruta por la sierra de Moros con finalización en el embalse de Rubial, con pocas aves (un par de gavilanes como especie estrella) pero con buenas observaciones de la mariposa del madroño o bajá de cuatro colas.

Mariposa del madroño o bajá de cuatro colas, una de las más bellas de Europa, bebiendo en el lecho de un arroyo. Fotografía: Álvaro Díaz

Un tardío alcaudón común en la Raña de Cabañeros, a punto, intuimos, de marchar hacia África. Fotografía: Gabriel Lorenzo

 

Y para ir abriendo boca, los dos primeros asomos en el camino para observar aves nos deparó el plante del búho real en una cementera de la Sagra (compesado por el vuelo de tres hembras de avutarda) y el entretenido rato que pasamos en el embalse de Castrejón, con culebrera europea, gorrión chillón, jóvenes de pájaro moscón, calamón, un juvenil garza imperial en vuelo y las primeras grullas de la temporada (siete ejemplares en vuelo a larga distancia).

Vista del Boquerón del Estena, hábitat de nutrias, martines pescadores y galápagos leprosos. Fotografía: Gabriel Lorenzo

Simpática hembra de mantis enana. Fotografía: Álvaro Díaz

 

A los asistentes y guías, ¡muchas gracias y hasta la próxima!

 

 

Gabriel Lorenzo es un experimentado ornitólogo vocacional, socio y voluntario de SEO/BirdLife, participante desde hace años en los viajes que organiza nuestra ONG

Contacto: [email protected]

Si quieres participar en estas y otras actividades, no te pierdas estos enlaces:

 

Más información sobre Cabañeros en la página web del proyecto de conservación del águila imperial ibérica Red de Custodia Alzando el vuelo:

www.aguilaimperial.org

Blog del águila imperial ibérica

Webcam águila imperial ibérica

Más información sobre el trabajo de SEO/BirdLife con la Red Natura 2000:

www.activarednatura2000.org

Recuerdos de Mauricio

Una de las mejores anécdotas “pajareras” que tengo de Mauricio es la del torillo. Eran los años 50 del siglo pasado y se había reunido en Jerez un grupo de ornitólogos de varias nacionalidades para acometer una de las, después bien conocidas, Doñana Expeditions, que abrirían este espacio natural único a la comunidad científica internacional. [more…]

Mauricio González-Gordon actuaba de anfitrión y entre los preparativos para la partida, Guy Mounfort mostraba orgulloso la recién publicada Guía de la Aves de Europa, de la que él, junto con Phil Hollom y Roger Tory Peterson, era autor. Andaban tratando de convencer a Mauricio para que él la tradujera al español y éste advirtió una anomalía en la ilustración del torillo que Roger Peterson había hecho: le había pintado unos ojos oscuros cuando realmente el ave tiene el anillo ocular de color claro y la pupila oscura. Así se lo manifestó Mauricio al ilustrador americano y además le ofreció la demostración práctica: “te puedo enseñar un ejemplar ahora mismo”.

Peterson, estando en el centro de Jerez como estaban, no alcanzaba a comprender cómo podían ver un torillo. Entonces Mauricio los condujo a su barbería habitual, dos manzanas calle abajo, donde el maestro peluquero tenía un torillo encerrado en una jaula. A partir de ahí, las subsecuentes ilustraciones de torillo de Roger, se atuvieron a la realidad en cuanto al colorido del ojo del ave.

De izq. a dcha. Pedro Weickert ,José Manuel Rubio, Javier Hidalgo y Mauricio González-Gordon en Doñana

 

Mauricio González-Gordon Díez, Marqués de Bonanza, fue un adelantado en la historia de la conservación en España. Cuando en los años 40 y 50 del siglo pasado nadie en nuestro país se preocupaba por la preservación de los espacios y las especies naturales, ni siquiera por los estudios ornitológicos, él y su familia, como arrendatarios primero y como propietarios luego de una parte de Doñana, promovieron la conservación del águila imperial y del lince, aun cuando estas especies estaban catalogadas como dañinas y por tanto perseguidas por las Juntas de Extinción de Especies Dañinas, organismos auspiciados por las administraciones públicas que recompensaban la eliminación de aves rapaces y mamíferos carnívoros. También lucharon contra el proyecto estatal de convertir Doñana primero en un gran eucaliptal y luego en campos de cultivos de regadío. Mauricio, además, haciendo gala de su educación británica y su inclinación por las ciencias naturales, propició las primeras expediciones científicas y de anillamiento que a la postre, abrieron la puerta de Doñana al mundo de la ciencia.

 

Mauricio González-Gordon Díez, Marqués de Bonanza, fue un adelantado en la historia de la conservación en España

Tono Valverde relata en sus Memorias, con impecable precisión y buen humor, los primeros anillamientos de ardeidas que él, junto a Paco Bernis, Perico Weickert y José Manuel Rubio y, por supuesto Mauricio, llevaron a cabo en la pajarera de la Algaida y que luego rindieron tan espectaculares resultados científicos. Ello no hubiera sido posible sin la participación de éste último y su mecenazgo, actuando como anfitrión desde su propiedad en el Palacio de Doñana.

Más tarde serían las Doñana Expeditions las que Mauricio organizara y hiciera también posible. Fueron las expediciones realizadas con un grupo internacional de científicos, entre los que estaban Julian Huxley, James Ferguson-Lees, Guy Mounfort, Eric Hosking, Phil Hollom, Roger T. Peterson, Lord Alambroke y otros, que quedaron recogidas en la obra de Mounfort, Portrait of a Wilderness y en las que por primera vez en la historia se filmó y fotografió al águila imperial ibérica.

El apodo de Mauricio entre los ornitólogos de su entorno era el de “Egretto”, en clara alusión a su imagen similar a la de una garceta.

Por si fuera poco, nuestro amigo se lanzó a la traducción de la Guía de Aves de España y Europa, de Peterson, Mounfort y Hollom, y en 1954 quedaba fundada, como no, en Jerez, la Sociedad Española de Ornitología.

Cuando Mauricio y mi padre, que eran grandes amigos, eran jóvenes, utilizaban los nombres en inglés de los pájaros, porque además de los nombres vernáculos, todavía no existía una Lista Patrón de las Aves de España. Por ello, la traducción de la guía de Peterson supuso una facilidad sin precedentes para los escasos ornitólogos españoles de entonces. Yo mismo, con menos de 10 años, recuerdo que cada noche me iba a la cama con el libro para ojear las láminas tan magistralmente pintadas por el artista americano. Este ejemplar de la Guía, que conservo, está dedicado por Mauricio y se dirige a mí como “maestro” en ornitología (!).

Mauricio González-Gordon, en 2004, recibiendo el Premio Bernis de Ornitología.

 

El proceso de traducción fue arduo y lleno de anécdotas. Para Mauricio no suponía el menor problema traducir los textos, porque no sólo era bilingüe sino que hablaba un inglés digno de los pupilos de Eton. La dificultad estaba en describir en español los sonidos con los que los autores habían descrito en inglés los cantos y los reclamos de las diferentes especies. Así, ¿cómo se interpretaba en español lo que los ingleses habían descrito para el zarcero común como un “chrr” o un repetido “che-che”? Las consultas a que Mauricio sometía a mi padre que trataban de resolver los dos, intentando reproducir aquellos sonidos de las aves y traducirlos al español, terminaban con múltiples risas alimentadas por el permanente buen humor del traductor.

Un día, cuando yo tendría siete u ocho años, en su casa de Santa Bibiana, Mauricio me mostró un cuadro que adornaba el pasillo, pintado por Bill Riddell y en el que el artista había interpretado dos aves, una grande y otra pequeña, en el lecho de un río. Me preguntó si sabía qué aves eran, a lo que yo contesté: “es una garza real”. Y él insistió: “¿y la pequeña?”. Yo, sin dudar contesté: “es un mirlo acuático”. Desde entonces, en aquella casa y en esta familia se me ha conocido con el apodo de mirlo acuático. El apodo de Mauricio entre los ornitólogos de su entorno era el de Egretto, en clara alusión a su imagen similar a la de una garceta.

Así era el Marqués de Bonanza, un príncipe del buen humor, pero, al mismo tiempo, de la humildad y de la modestia. Lo vamos a echar mucho de menos, pero contamos con su obra y con su ejemplo, que ¡ojalá influya en los que hoy tienen que tomar decisiones en materias de conservación!

 

Obituario: Adiós a una figura histórica de la conservación de la naturaleza

 

 

Javier Hidalgo, de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), es biólogo y empresario (Vinícola Hidalgo y Cía. S.A.) y Vocal de SEO/BirdLife desde 1994. Es copropietario de las Salinas de Bonanza (hoy parte del Parque Natural de Doñana). Esta entrada está escrita en Santo Domingo, cuando empiezan a llegar los ánsares y las grullas.

 

 

Nuestras crónica de viajes: Sierra de Andújar

Con motivo de la realización del curso “Emblemas del monte mediterráneo” y de nuestro viaje a la Sierra de Andújar, hemos pasado dos fines de semana en compañía de sendos grupos de participantes, descubriendo este maravilloso paraje de abruptos valles y agrestes montes cubiertos por una tupida vegetación mediterránea. Estas visitas se han desarrollado en el interior de la IBA 208, que destaca por contar con una importante población reproductora de aves amenazadas como el águila imperial ibérica, la cigüeña negra o el buitre negro. [more…]

Atardecer en los pinares del barranco de San Miguel ©Luis Martínez

 

En estas tierras hemos podido disfrutar de la observación de los vuelos nupciales del águila real y del águila imperial ibérica (cópula incluida), luchas territoriales interespecíficas con una pareja de imperiales expulsando a un juvenil de real, llegando el macho de la imperial a enzarzarse “garra contra garra” y en pleno vuelo con la real. También pudimos contemplar a sendos juveniles de imperial (“pajizos”), macho y hembra, cicleando juntos mientras la hembra intentaba “robar” la presa que portaba el macho.

Águilas reales juveniles sobrevolando la "loma de las sepulturas". © Luis Martínez

Águila real juvenil sobrevolando nuestra posición en el paraje de "la lancha" © Luis Martínez

Ejemplar adulto de águila real. © Luis Martínez

Águila imperial ibérica adulta (en toda la IBA 208 se estiman unas 20 parejas de la especie). Este ejemplar junto a su pareja, expulsaría de su territorio con notable agresividad a un águila real. © Luis Martínez

 

Además de grandes rapaces, avistamos pequeños pajarillos, numerosos buitres leonados y negros y otras rapaces de menor tamaño, como el gavilán y el azor, con la fortuna de que al igual que en el caso de las grandes águilas, pudimos realizar observaciones a corta distancia.

Buitre negro remontando con el santuario de la Virgen de la Cabeza de fondo © Luis Martinez

Azor dejándose caer en un vertiginoso picado ante nuestra mirada © Luis Martínez

 

Las jornadas también estuvieron aderezadas por la observación de diferentes especies animales como ciervos, muflones o jabalíes, y es que gran parte de la superficie de esta sierra está dedicada a la explotación cinegética de la llamada “caza mayor”, contando con grandes fincas que cubren miles de hectáreas.

Al margen de todo lo anterior, que ya de por sí justifica que la visita a este enclave pueda ser calificada como muy gratificante para cualquier aficionado a la naturaleza, es sin duda la posibilidad “única” de observar a un sigiloso felino, que se mueve como un fantasma por las espesuras del matorral, la que generaba mayores espectativas entre los asistentes. Como imagináis, hablamos del lince ibérico, especie endémica de la península, antaño común en gran parte de nuestra geografía y que después de una dramática regresión poblacional, que casi supone su extinción, ha visto reducida su área de distribución al entorno del Parque Nacional de Doñana y una parte de los Parques Naturales de la Sierra de Andújar y Cardeña-Montoro.

Hoy, después de enormes esfuerzos invertidos en su conservación, se ha logrado al menos, evitar la inminente extinción de la especie e incluso conseguir una lenta y progresiva expansión poblacional en los núcleos supervivientes, además de iniciarse un ambicioso programa de reintroducciones con el objetivo de crear nuevas poblaciones en lugares donde la especie habitó en el pasado.

Como puede observarse, la historia reciente del lince ibérico es muy similar a la del águila imperial ibérica, otra especie endémica propia de la iberia mediterránea, muy dependiente desde el punto de vista trófico del mantenimiento de buenas densidades de conejo, y que también ha estado al borde de la extinción y que ahora, después de grandes esfuerzos, empieza a recuperarse lentamente (continuando no obstante, gravemente amenazada).

Con el máximo respeto y precaución para la especie, tratamos de avistar al lince en su hábitat, cosa que a pesar de seleccionar zonas con una alta densidad de ejemplares, siempre resulta “azarosa” a causa del perfecto camuflaje que supone la parda y moteada librea del “gran gato” y la prudencia y sigilo con la que se mueve durante su campeo. En este aspecto, es donde el conocimiento y la experiencia de los guías, sobre el lugar y las querencias que la especie presenta unidas como no, a tener la suerte de cara, ha permitido que los asistentes al curso y al viaje hayan disfrutado de la observación de varios ejemplares (tres se avistaron durante los dos días del curso y uno durante el viaje).

Para la mayoría de participantes, esta fué la primera vez que pudieron contemplar al felino más amenazado del planeta. Se tratará sin duda de una de esas experiencias que se atesoran en la memoria y que provocará que muchos se “enamoren” de la especie y se compromentan aún más con la conservación de la misma y de todo lo que representa junto con el resto de especies de nuestra fauna

 

Un patrimonio natural único, de inmenso valor, que hay que preservar por responsabilidad, ética y para el disfrute de generaciones futuras.

 

Lince ibérico avistado durante el curso "Emblemas del monte mediterráneo" fotografiado por uno de los participantes. © Manuel Cornax

Lince ibérico observado durante el viaje a Ándujar, se trata de "Dingo", ejemplar macho nacido en el 2007. El ejemplar porta un collar de color plateado, colocado por técnicos del proyecto Life para las labores de estudio, seguimiento y conservación de la especie. © Luis Martínez

 

Si quieres saber más sobre el águila imperial ibérica y sobre el lince ibérico, te animamos a visitar los siguientes enlaces:

Página del Programa de Conservación del águila imperial ibérica “Red de Custodia Alzando el vuelo”.

Información sobre el águila imperial y otras aves: enciclopedia de las aves de España.

Información sobre el programa de conservación del lince ibérico.

Información sobre el programa de cría en cautividad del lince ibérico.

 

Luis Martínez Martínez, es ornitólogo y uno de los integrantes del equipo de SEO/BirdLife del Programa de Viajes, excursiones y Cursos

Contacto: [email protected]

 

 

 

Si quieres participar en estas y otras actividades, no te pierdas estos enlaces:

 

Sobre éste Blog
El blog de SEO/BirdLife tiene como objetivo tratar los proyectos y trabajo diario de la organización de una manera más cercana, así como expresar opiniones y resaltar temas de actualidad de trabajadores y colaboradores habituales, todo ello fomentando los comentarios y debate general.