Crónica de SEO/BirdLife desde el Congreso de la UICN en Corea El cambio climático: ¿Puede la naturaleza salvarnos?

Las primeras sesiones del Congreso Mundial de la Naturaleza en Corea se han dedicado a la interacción entre el cambio climático y la biodiversidad: los ecosistemas, hábitats y especies de la Tierra. De manera sintética, el título de este blog resume el planteamiento de las primeras conferencias, debates y mesas redondas aquí.

En este sentido, las preocupaciones y posiciones principales de SEO/BirdLife coinciden, como no puede ser de otra manera, con los de BirdLife International. En resumen, son:

  • Además de los efectos directos sobre las personas, la seguridad internacional y la economía, el cambio climático es una gran amenaza para la biodiversidad, que podría provocar la extinción de millones de especies. Por lo tanto, la lucha contra el cambio climático es una prioridad urgente a nivel mundial para la conservación de la biodiversidad.
  • La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la adaptación al cambio climático debería incluir como prioridad la conservación de los ecosistemas. En buen estado, son sumideros de CO2; defensas naturales contra la subida del mar, inundaciones y erosión del suelo; garantía de suministro de agua y alimentos; y conservando los ecosistemas y recursos marinos tenemos más posibilidades de luchar contra una de las amenazas más graves, la de la acidificación de los océanos.
  • En cuanto al cambio de modelo energético, el ahorro energético debería ser un objetivo prioritario y la sustitución de los combustibles fósiles por las energías renovables (eólica, solar, marina, geotérmica, bioenergía) se debería hacer de manera ordenada y planificada, reduciendo al mínimo los impactos negativos en la biodiversidad.
  • La adaptación humana a los impactos del cambio climático debería llevarse a cabo de manera respetuosa con la biodiversidad.
  • La lucha contra el cambio climático es tarea de todos; por lo tanto, debería ser transparente y participativo.

La otra noche, a la hora de volver al hotel, tuvimos que correr del bus al la puerta, ya que caía una tromba de agua impresionante. En el camino, casi pisamos una pequeña serpiente que zigzagueaba sobre el asfalto inundado. Aparte de disfrutar de un encuentro tan inmediato e inesperado con la naturaleza en la puerta del hotel, nos preguntamos si ese animal sería una especie acuática, como la culebra de agua de España, y por lo tanto, perfectamente adaptada a esas condiciones, o si tal cantidad de agua – sobre todo en un medio humanizado – le suponía un problema.

En ese instante quedaron perfectamente plasmadas unas de la grandes cuestiones a debate en este congreso: si a nosotros nos cuesta adaptarnos al cambio climático ¿qué capacidad adaptativa tendrá las otras millones de especies con las que compartimos este planeta? Y, en lugar de no adaptarnos, o hacerlo de una manera que perjudique a los ecosistemas, hábitats y especies, ¿reconoceremos a tiempo que la biodiversidad puede ser un gran aliado en la adaptación? ¿Seremos capaces de salvar la naturaleza, para que nos salve a nosotros?

Plenario del Congreso Mundial de la Naturaleza, de la UICN, en Jeju, Corea

Hay cada vez más consenso aquí entre esta gran comunidad de expertos: la naturaleza puede y debe jugar un papel importantísimo en la lucha contra el cambio climático. Entonces, en España ¿por qué en los últimos años los gobiernos centrales y autonómicos han centrado la lucha contra el cambio climático en el debate energético, sobre todo, y no tanto en la conservación de la naturaleza y los recursos naturales?

Quizás encontremos parte de la respuesta en este artículo, de El País. Sea en la estructura del mercado eléctrico y los incentivos para la implantación de energías renovables, la destrucción de la costa por el boom inmobilario, el reparto de los fondos estructurales y de la PAC, la política de aguas y obras hidráulicas, la prevención y control de incendios…se mire donde se mire, cabe preguntar si el sistema político de España funciona no para defender el interés general, sino para favorecer el interés de los dos partidos políticos principales y sus contactos e intereses empresariales. Como no hay dinero en la conservación de la naturaleza, no interesa, o solamente interesa cuando impide el funcionamiento de la máquina que sí funciona para repartir dinero, influencia y control político dentro de las estructuras de poder de derecha e izquierda.

¿Conservar la naturaleza en España va en contra de los intereses de los dos grandes partidos políticos? Tener una respuesta a esta pregunta, y actuar en consecuencia, es imprescindible si en nuestro país queremos hacer nuestra parte para salvar la naturaleza, para que salve a nosotros.

Crónica de SEO/birdLife desde la Cumbre de Río+20
Acuerdo descafeinado en el país del café

David Howell, Coordinador del Área de Políticas Ambientales de SEO/BirdLife, en Río+20

David Howell, Coordinador del Área de Políticas Ambientales de SEO/BirdLife, en Río+20

El cafe brasileño está buenísimo – fuerte, sabroso y los cariocas saben prepararlo muy bien. Dice la letra de ‘La canción del café’, de Frank Sinatra que ‘hay gran cantidad de café en Brasil’. Es una de esas canciones típicas de Sinatra, con una melodía y una letra que enganchan, y me he encontrado tarareándola con cada taza de café que he tomado aquí.

No obstante, el acuerdo que se ha cerrado la semana pasada en esta bellísima ciudad tiene poco de estimulantes. Antonio Cerillo de la Vanguardia hace un buen resumen aquí de la situación geopolítica y económica que hizo imposible que saliera un texto más ambicioso, o más concreto, de esta cumbre.

El cortoplacismo y el interés propio han dominado entre los países industrializados, inmersos en la crisis de dinero y confianza; y sin más garantías de concesiones y cooperación al desarrollo, los países más pobres tampoco han querido someterse a retos, objetivos o caminos de desarrollo que, si hubieran sido impuestos hace un siglo, habrían impedido que los países más ricos ocuparan la posición de poder económico que actualmente tienen. Mientras tanto, los grandes potencias emergentes (China, Brasil, India, Sudáfrica, México…) no han querido comprometerse a nada específico que les suponga frenar el ritmo de desarrollo. Es que no solamente hay grandes cantidades de café en Brasil, sino también caña de azúcar, biocarburantes, soja, minerales, petroleo, coches, industria, bancos…pero también mucha biodiversidad, y muchas personas, muchas de ellas pobres todavía.

Dinero y biodiversidad..¿ganador y perdedor en Rió+20?

Por esta coyuntura, no ha sido el momento para hacer grandes avances o grandes gestos políticos y diplomáticos. El propio gobierno español ha tratado la cumbre como si fuera una gran feria de negocios, llegando hasta decir que el medio ambiente sirve de poco si no está al servicio de la economía, cuando, por supuesto, es, o debería ser, al revés.

Las iniciativas y opiniones más interesantes han surgido de las empresas, los sindicatos, las ciudades y gobiernos regionales, las ONG y otros grupos sociales. Eso sí ha sido el gran estimulante de esta cumbre: la riqueza, pasión, innovación y compromiso que hay detrás de tantos proyectos de casi todos los sectores aquí, menos el conjunto de los gobiernos nacionales.

Con la maleta ya hecha, me despido de mis anfitriones aquí con esta idea en la cabeza: Rió+20 nos ha servido para cargar las pilas de la sociedad civil. Tenemos que juntarnos, colaborar más, unir esfuerzos, construir grandes ideas, plasmarlas y presentarlas bien, hacer que nuestros políticos no tengan tanto miedo al cambio. Así podríamos celebrar futuros acuerdos con un buen café en condiciones: eso sí, con cafeína, mucha cafeína.

Crónica de SEO/BirdLife desde la Cumbre de Río+20
¿Qué futuro queremos?

David Howell, Coordinador del Área de Políticas Ambientales de SEO/BirdLife, en Río+20

David Howell, Coordinador del Área de Políticas Ambientales de SEO/BirdLife, en Río+20

Después del segundo día y ya en el tercero y último del tramo oficial de la cumbre de ‘Río+20’, creo que es interesante hacer una reflexión sobre un encuentro que tuvo lugar ayer (jueves) entre el Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, y algunas de las entidades  españolas aquí en Río. El Ministro habló de sus impresiones del acuerdo y alababa la inteligencia de la diplomacia brasileña por haber negociado un texto final que, precisamente por ser impreciso en muchos aspectos, deja amplia margen de interpretación. Entonces, el Sr. Cañete nos animaba a mirar el acuerdo en términos positivos.

En la ronda de intervenciones posterior, le propuse al Ministro que ponga en marcha un proceso de reflexión y debate sobre el significado del acuerdo de Río+20 para España, para luego pasar a la acción. Es importante identificar en qué aspectos este país tiene que cambiar y avanzar para sacar la mejor nota posible en cuanto a protección ambiental, bienestar social, gobernanza y economía verde.

Sabemos que queda un largo recorrido en muchos aspectos, pero hay que tener una visión y luego identificar unos objetivos y pasos claros para guiarnos. El Ministro aceptó la propuesta y parece que, una vez que haya hecho balance de Río+20 con sus homólogos europeos en los primeros días de la Presidencia chipriota de la UE, veremos el inicio de un proceso de seguimiento y puesta en marcha del acuerdo de Río, del ‘Futuro que queremos’.

Ha llovido casi todo el tiempo en Río durante estos tres días de la cumbre oficial y anoche las tormentas hicieron que no fuera fácil conciliar el sueño. Pero esta mañana, durante unos momentos por lo menos, se han vislumbrado algunos rayos de sol.

Estamos sin duda ante una oportunidad de imaginar y empezar a crear un futuro mejor en España. Que salga una auténtica fénix de sostenibilidad de las llamas y cenizas de las múltiples crisis actuales, consecuencias de actitudes egoistas, codiciosas y totalmente irrespetuosas con un patrimonio natural único y precioso. Pero ojo: hay que construir. Construir no con tanto hormigón y ladrillo, sino construir criticando, aportando y dialogando. Con visión, generosidad y propuestas concretas.

En estos momentos los gobiernos autonómicos y del Estado están inmersos en las agonías del corto plazo, con los mercados y los medios siguiendo cada paso y cada declaración. No hay visión del futuro a medio-largo plazo, pero creo que Río+20 nos brinda esta oportunidad a la sociedad civil española: de tomar las riendas del debate y decir bien alto y en términos claros lo que el país necesita y se merece.

En otras palabras… ¿Qué futuro queremos?

Exposición en la entrada de la Cumbre de Río+20

 

 

 

 

Crónica de SEO/BirdLife desde la Cumbre de Río+20, Nueva cita, ¿viejos compromisos?

David Howell, Coordinador de Políticas Ambientales. SEO/BirdLife

David Howell, Coordinador de Políticas Ambientales. SEO/BirdLife

Si algo debería regir en esta cumbre es la humanidad en el sentido de una cualidad positiva y generosa. Los que estamos aquí deberíamos lucir las mejores de nuestras cualidades como seres humanos para renovar el compromiso con el planeta, y con el resto de la humanidad. Gobiernos, ONG, industrias, sindicatos, bancos… todos juntos buscando un buen acuerdo.

 

Pero tengo que decir que, a la hora de encender el netbook, entrar el código del wifi que tan amablemente me han dado aquí, y entrar a mirar los emails, tweets y noticias ya publicadas en la web sobre el texto del ‘Futuro que queremos’, esa idea que tenía en el avión ha tomado forma de manera definitiva.

 

Esta cumbre es como un matrimonio que, al tener problemas graves en su relación, decide invitar a todo el mundo a una ceremonia para renovar los compromisos que contrataron a la hora de casarse, ya hace 20 años. Aunque algunas cosas en la relación funcionan, los hechos demuestran que las partes del acuerdo han roto promesas por todos los lados. ¿Cual es la mejor manera de proceder? En primer lugar podemo reconocer qué ha ido mal en las últimas dos décadas y el porqué, para luego identificar qué medidas habrá que tomar y ponerse de acuerdo ante todos sobre cómo proceder: sea limpiar la casa, cuidar a los peques, no trabajar tanto, dejar ese amante, ser más amable con los suegros y vecinos: y decirlo y firmarlo aquí en la ceremonia de compromisos renovados.

 

Estoy hablando de medidas concretas, claras, ambiciosas, porque si no, los compromisos ya contraídos no van a ninguna parte. Pues en el texto que mirarán los Ministros y Jefes de Gobierno estos días en Río hay poco diagnóstico, poca solución y pocas novedades. Todo ello para, se supone, para encontrar un acuerdo y no quedar mal, pero mucho me temo que ante la opinión pública del mundo, un acuerdo débil e impreciso tendrá el efecto contrario. El viernes o el sábado veremos si el texto sigue así.

 

Recinto de la Cumbre Río+20 al amanecer.

Recinto de la Cumbre Río+20 al amanecer.

Dicen los expertos de la comunicación y divulgación ambiental que para hacer llegar el mensaje a la sociedad, de la gente de a pie que tiene otras preocupaciones, hay que incluir algo positivo, algo de esperanza. Pues ante el espectáculo que parece que me espera estos días en el Ríocentro, igual me quedo con el calor humano, de mi pequeña familia anfitriona aquí, en su acogedor apartamento en la Avenida Olof Palme, no muy lejos del Parque Ecológico Municipal Chico Mendes

Sobre éste Blog
El blog de SEO/BirdLife tiene como objetivo tratar los proyectos y trabajo diario de la organización de una manera más cercana, así como expresar opiniones y resaltar temas de actualidad de trabajadores y colaboradores habituales, todo ello fomentando los comentarios y debate general.