La mochila pajarera

mochila_pajarera_montaje

Cuando suena mi alarma para salir a pajarear, lo primero es tomarse un buen desayuno, unas buenas tostadas y un café. El siguiente paso es preparar la mochila para ir a observar aves, pero ¿qué hay que meter en una mochila pajarera?

Lo primero y más importante es la ropa con la que vas a ir al campo. ¿Por qué? Porque vas a pasar mucho tiempo andando, en lugares donde hay barro, plantas espinosas o humedad. Si estás bien preparado para tu jornada en el campo, ver aves será más cómodo y disfrutarás mucho más. Elige una mochila que sea cómoda (1), que tenga varios compartimentos para poder llevar otras cosas y que sea espaciosa, de unos 20 litros de capacidad. Lleva calcetines secos (2) por si metes la pata en algún charco, no será la primera vez que mirando hacia arriba no presto atención al suelo y me mojo los pies. En mi mochila siempre llevo conmigo un chubasquero (3) muy sencillo y práctico que puedo doblar para que no ocupe hueco, así si hay pronostico de lluvia puedo seguir viendo aves. Aunque también meto una gorra (4), unas gafas de sol y crema solar (5) por si se despeja, es muy tedioso caminar bajo el sol, por no hablar de la conveniencia de evitar exposición excesiva de la piel, sobre todo en verano.

Cuando sales a pajarear nunca sabes cuándo vas a volver. Puedes planificar dos horas pero encontrarte de vuelta, por ejemplo, un busardo ratonero y un milano rifándose una presa. En ese momento las prisas no importan y puedes tirarte varias horas admirando la escena. Por eso el calzado es fundamental (6) y además en la mochila siempre meto una botella de agua o cantimplora (7) y algo de picoteo (8). Me gusta meter una bolsa de frutos secos y barritas de cereales para tomar algo cuando llevo mucho tiempo observando aves.

Por supuesto, en mi mochila no faltan los prismáticos (9), siempre en su funda para protegerlos de golpes y nunca me olvido de llevar conmigo un par de gamuzas o limpia gafas para utilizar con la óptica. El cuidado de los prismáticos es muy importante para mantenerlos en buen estado. En la mano llevo mi trípode (10) y el telescopio (11), que son como mis hijos. A su lado va mi cámara de fotos (12) siempre con varias baterías. Cuando estás viendo pájaros lo último que quieres es que se te acabe la batería de la cámara, porque en ese momento la ley de Murphy hará de las suyas y seguro que aparece el ave que llevas buscando tanto tiempo o sucede algo que, en tu cámara, habría quedado de premio fotográfico.

Un frontal o pequeña linterna (13) nunca está de más por si aprovechas mucho la jornada y por cualquier circunstancia se te hace de noche un día de luna nueva.

Saliendo a pajarear paso, casi siempre, por zonas donde hay mucha actividad de fauna, lugares llenos de vida en los que, cuando no estamos, suceden miles de cosas que pueden pasarnos desapercibidas. Por este motivo, en la mochila meto siempre una regla portátil (14), que me sirve para todos esos rastros que dejan las aves u otros animales. No sería la primera vez que me acerco a un charco y veo un montón de huellas de pajarillos que se han acercado a beber, ni la primera que la regla me ayuda a identificar una huella de garza, garceta o anátida a las orillas de un embalse. Si me encuentro alguna egagrópila, conociendo su tamaño,  puedo saber qué aves pueden ser las responsables.

Una herramienta que nunca me dejo en casa es mi cuaderno de campo (15), por supuesto acompañado de un portaminas (16), que no necesita que le saquen punta ni puede secarse su tinta. En el cuaderno tomo algunas anotaciones que me sirven para comprender un poco mejor los comportamientos y hábitos de las aves o hago mi lista de observaciones para luego pasar los datos a la aplicación móvil e-Bird, una herramienta online y para el móvil en donde anotar y consultar los cuadernos de campo de miles de pajareros de todo el mundo

Por último, en mi mochila pajarera hay hueco para una buena guía de mi estantería de guías ornitológicas (17). En ella puedo consultar cualquier ave, marcas que haya observado en vuelo, tamaños de las limícolas o las siluetas de las rapaces en el aire. Sin embargo, en ocasiones voy muy cargado y dejo la guía en casa. En su lugar pongo en mi móvil la aplicación Aves de España de SEO/BirdLife (18) en la que puedo consultar, además de la distribución de las aves, cantos o datos sobre la migración.

Con estos elementos salimos algunos a pajarear, pero por supuesto no son todos los necesarios y cada uno tiene sus gustos. Hay múltiples variaciones dependiendo de la estación del año, del lugar donde vas a pasar el día (mar o montaña…) y de la modalidad pajarera que vayas a realizar. No es lo mismo una jornada de SACRE que vigilar un nido de halcón peregrino  o participar en un maratón ornitológico o, simplemente, darte una vuelta por el campo.

Y tú, ¿qué llevas en tu mochila pajarera? Cuéntanoslo en las redes con #MochilaPajarera

 

José María

Jose María de la Peña, colaborador de SEO/BirdLife es ambientólogo, ilustrador y bloggero.

https://avesjosemariadelapr.blogspot.com.es

@avesjosemaria

 

 

 

Los comentarios se han cerrado.

Sobre éste Blog
El blog de SEO/BirdLife tiene como objetivo tratar los proyectos y trabajo diario de la organización de una manera más cercana, así como expresar opiniones y resaltar temas de actualidad de trabajadores y colaboradores habituales, todo ello fomentando los comentarios y debate general.