Es bien conocido que las aves pueden volar, nadar y caminar, pero no había evidencia científica de que puedieran hacer windsurf. Bueno, hasta ahora, porque se ha descubierto que el cisne vulgar ocasionalmente usa las alas a modo de velamen cuando se mueven rápidamente por la superficie del agua.

Precisamente, el autor del hallazgo, Olle Terenius, de la Universidad Sueca de Ciencias Agrarias, describe cómo los ha observado surfeando en tres ocasiones, es decir, navegando a gran velocidad varios cientos de metros sobre el agua con ayuda del viento. Cisnes “surferos” han sido vistos en 1999, 2014 y en 2015 en tres sitios diferentes de Suecia.

 

cisne vulgar en una laguna ©cristian-gusa-shutterstock

Cisne vulgar en una laguna ©cristian-gusa-shutterstock

 

Los expertos que revisaron el paper y una filmación del autor no eran conscientes de que el cisne pudiera desplazarse de esta manera tan práctica e inteligente, a pesar de que conocían a fondo la literatura científica existente sobre el cisne vulgar.

«Creo que la razón de que no esté registrado en la literatura científica es que los ornitólogos que hacen trabajo de campo solo anotan rápidamente en su cuaderno que han visto un cisne, mientras que el público más generalista dice haber observado cisnes ‘surfeando’, y para ellos es casi un fenómeno conocido”, recalca Terenius.

 

Cisnes en vuelo ©abeele-shutterstock

Cisnes en vuelo ©abeele-shutterstock

 

El cisne común, con un peso de entre 10-12 kilos, es una de las aves más pesadas capaz de volar, para lo cual necesita una larga distancia de despegue. Desplazarse velozmente unos cientos de metros a favor del viento para levantar el vuelo les consume mucha energía. En cambio, cuando hacen ‘windsurf’, el cisne vulgar puede comenzar a moverse inmediatamente y desplazarse rápidamente, aproximadamente la longitud de dos cines (1.3 metros) por segundo. Por ello, Terenius recalca: “Probablemente esta conducta obedece a una manera de ahorrar energía”.

 

Referencia:

Olle Terenius. (2016). Windsurfing in Mute Swans (Cygnus olor). The Wilson Journal of Ornithology, 128 (3): 628 DOI: 10.1676/1559-4491-128.3.628

 

 

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