Un estudio publicado en ‘Ardeola’ revela las preferencias de hábitat del escribano palustre

El artículo científico ha sido publicado en el último número de Ardeola (junio 2014) por Pablo Vera, técnico de SEO/BirdLife e investigador del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología de la Evolución en la Universidad de Valencia, y que ha contado con la colaboración de Ignacio Encabo, Marcial Marín y Juan S. Monrós, investigadores también de la citada institución, Eduardo J. Belda, de la Universidad Politécnica de Valencia, y Laura Kvist, de la Universidad de Oulu, Finlandia.

 

Escribano palustre iberooriental © Pablo Vera

Escribano palustre iberooriental anillado por el autor en el marjal de Pego-Oliva (Alicante) © Pablo Vera

 

Estudio pionero en España

En 2009 SEO/BirdLife declaró Ave del Año al escribano palustre con el fin de alertar a las Administraciones de la decadente situación de esta pequeña ave ligada a los humedales y promover medidas eficaces de conservación de su hábitat. Actualmente se considera “En peligro de extinción” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, por lo que el artículo publicado en Ardeola ofrece interesantes datos para afrontar con un mayor éxito programas de recuperación de sus poblaciones.

A pesar de la complicada situación por la que atraviesa la especie, no existía hasta el momento un estudio que analizara a escala nacional qué tipos de hábitat son positiva o negativamente seleccionados por esta ave para el establecimiento de territorios. Los autores utilizaron modelos estadísticos para explicar qué características del hábitat llevan al escribano palustre a establecer sus territorios de cría en 11 humedales de toda la península Ibérica. Tanto en los territorios establecidos como en los no ocupados por el escribano palustre en estos humedales, se estudiaron 14 tipos de vegetación con diferentes categorías de dominancia en el enfoque de hábitat, así como el porcentaje de cobertura de siete clases de vegetación y 12 parámetros estructurales del carrizo, como la densidad, altura y grosor de tallos viejos y jóvenes, o el número de tallos con floración.

 

Escribano palustre © Juan Varela

Escribano palustre © Juan Varela

El estudio llevado a cabo por Pablo Vera y colaboradores muestra que las formaciones mixtas de carrizo y otras especies vegetales son claves para el escribano. En los territorios ocupados por el escribano palustre, la cobertura de carrizo con matas de juncos y/o masiega fue mayor que en las zonas no ocupadas por la especie. Asimismo, los modelos estadísticos que tuvieron en cuenta la cobertura de formaciones de eneas y carrizo fueron los que mejor explicaron por qué el escribano palustre estableció los territorios en unos lugares determinados del humedal y no en otros. Mientras que los juncos y masiegas proveen lugares de nidificación y alimentación, la importancia de la cobertura de formaciones de carrizo con eneas radica en su papel de indicador de niveles de inundación estables, que se relaciona con una estabilidad del hábitat y la reducción del riesgo de depredación por parte de otras aves o jabalíes.

 

Los resultados obtenidos en este trabajo son de gran interés para establecer planes de gestión de la especie. Por un lado, se pone en relevancia que la ausencia de gestión de los humedales que albergan la especie conduce a la pérdida de hábitat por la falta de formaciones mixtas de carrizo y otras especies. Por otro lado, se evidencia que en un humedal no se puede mejorar la capacidad de acoger la especie sin tener una visión integrada sobre la dinámica de la vegetación, la hidrología del humedal y las interacciones con otras especies de aves o mamíferos.

 

Por todo ello, Pablo Vera puntualiza:“sin este tipo de información resulta muy difícil establecer medidas de gestión que favorezcan a la especie. Con los datos obtenidos, resulta evidente que no es suficiente con gestionar la vegetación de una manera directa, sino que es necesario realizar una gestión integral del ecosistema, teniendo en cuenta los niveles de inundación, realizando actuaciones concretas de control de la vegetación, así como limitar la presencia de predadores en las zonas óptimas para la especie”.

 

 

Necesarios planes de gestión

 

Todos los humedales estudiados, así como otros en los que se ha verificado su extinción local, se encuentran catalogados dentro de la Red Natura 2000, la red de los espacios más valiosos para la biodiversidad en Europa. Esto demuestra que la protección de estos espacios sobre el papel no es suficiente para evitar que desaparezcan especies como el escribano palustre. Es por ello que las Administraciones públicas se encuentran obligadas a redactar planes de gestión de todos los espacios de la Red Natura 2000, entre los cuales se encuentran los humedales ocupados por el escribano palustre. Según SEO/BirdLife, esta labor no ha sido desarrollada hasta el momento ni cuantitativa ni cualitativamente, aunque repetidamente se ha solicitado en el marco de la campaña Alas sobre agua. Precisamente, información como la generada en este estudio, junto con información similar del resto de especies amenazadas como el carricerín real, el bigotudo, la garza imperial o el avetoro común, es la que han de utilizar las Administraciones para desarrollar planes de gestión adecuados que permitan aumentar la capacidad de acogida de nuestros humedales a la fauna más valiosa desde el punto de vista conservacionista.

 

Masiega, en primer plano, con carrizo, al fondo, en las Tablas de Daimiel © A. Carretero-SEO/BirdLife

Masiega, en primer plano, con carrizo, al fondo, en las Tablas de Daimiel © A. Carretero-SEO/BirdLife

 

“Evidentemente, la gestión del hábitat para favorecer la presencia de escribano palustre puede conducir a la pérdida de hábitat para otras especies amenazadas o con tendencias desfavorables. Por ello, es necesario conocer con el mayor detalle posible las preferencias de todas las especies de interés conservacionista que habitan en nuestros humedales. Solo mediante un estudio integrado de sus requerimientos se podrán establecer las líneas de gestión que permitan albergar a una mayor diversidad de aves, o incluso establecer áreas concretas dentro de un humedal destinadas a fomentar la presencia de determinadas especies”, matiza Vera.

 

Subespecie en retroceso

El escribano palustre es una especie que se encuentra en franco retroceso en España. Durante las últimas dos décadas la población reproductora de la subespecie iberoriental se ha reducido en un 80%. Las principales razones de la desaparición de esta ave típica de numerosos humedales de la costa mediterránea y centro peninsular se relacionan principalmente con la pérdida de hábitat. En algunos casos, esta pérdida es debida a cambios en el nivel de inundación o incluso a la desecación de humedales ligada a actividades agrícolas, mientras que en otros se debe a que no se gestiona la vegetación, que deriva en muchos casos a la pérdida de diversidad vegetal, aumentando la superficie de los carrizales densos y viejos, que favorece la desaparición de las formaciones mixtas con otras especies. Asimismo, la desnaturalización de cauces fluviales (cementación del lecho, pérdida de vegetación de ribera, etc.) dificulta el movimiento de esta especie entre los humedales que ocupa y otros humedales que potencialmente pudieran albergarlo.

El escribano palustre es el paradigma de lo que sucede con algunas de nuestras aves en declive: son pequeñas, difíciles de detectar y, por los ambientes que ocupan, resulta muy complejo y costoso realizar un censo adecuado. Cuando te das cuenta de su estado real, es porque ya están desapareciendo de nuestros campos, bosques o humedales, a veces sin tener apenas tiempo de reacción”, concluye el técnico de SEO/BirdLife.

 

 

 

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