Aprende a reconocerla

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Golondrina común (Hirundo rustica)

Orden Passeriformes; familia Hirndinidae.

Andoriña / Oreneta vulgar / Enara arrunta / Barn swallow

 

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Identificación

La golondrina común es un ave delicada, grácil y aerodinámica, de color negro, con reflejos azules metálicos por arriba y blancos crema en las partes inferiores.

Tiene la frente y la garganta rojas y un collar negro. Las alas, largas y apuntadas, muestran tonos blancos en la parte inferior delantera. Su cola, muy larga y ahorquillada, es de color negro, con pequeños óvalos blancos cuando la extiende. Posee patas cortas sin emplumar, boca muy ancha y pico corto, plano y negro. 

Aunque ambos sexos se parecen, las hembras poseen una coloración más apagada, con el vientre más claro y la cola más corta. Los jóvenes presentan una coloración negro mate, con la garganta y la frente naranja y una cola mucho más corta que los adultos.

De vuelo ágil, rápido y acrobático, la golondrina común ocupa en el espacio aéreo las capas bajas, por debajo de aviones y vencejos.

 

Canto

Consiste en un parloteo musical y acelerado, formado por gorgeos encadenados con final característico; un prrr áspero. Ave muy cantarina, emite reclamos frecuentes, sobre todo un agudo uit, uit,…

 

Distribución

Su área de distribución es amplísima, desde el círculo polar hasta México, Sudán, China o Vietnam. En España se encuentra en primavera y verano por toda la geografía peninsular, Baleares, Ceuta y Melilla.

 

Alimentación

Tiene dieta insectívora y varía entre lugares y épocas. Las presas más consumidas son moscas y mosquitos. También caza hormigas voladoras, avispas, chinches y pequeños escarabajos. Captura a sus presas en vuelo, mediante acrobáticos vuelos de persecución en solitario o en grupo, a baja altura y no lejos del nido.

 

 

AVES SIMILARES

La golondrina es confundida con frecuencia con otras especies de hábitos aéreos con las que puede coexistir en pueblos y ciudades. Se trata fundamentalmente de aviones, vencejos y su pariente cercana; la golondrina daúrica.

 

 

Golondrina daúrica (Cecropis daurica)

Más escasa que la golondrina común, la golondrina daúrica no está tan ligada a los ambientes humanizados como la común. Puede criar en construcciones humanas, pero casi siempre alejadas de los núcleos urbanos. Tiene especial predilección por túneles y puentes, donde construye su nido de barro adherido al techo de los mismos. Es una especie que falta o escasea en la mitad norte de la península. Su silueta es semejante a la de la golondrina común, aunque menos “afilada”, careciendo de la garganta rojiza de aquella y presentando un distintivo obispillo claro.

  

Golondrinas común y daúrica posadas. Ilustración: Juan Varela

Golondrinas común y daúrica posadas.
Ilustración: Juan Varela

 

 

 

Golondrinas común y daúrica en vuelo. Ilustración: Juan Varela

Golondrinas común y daúrica en vuelo.
Ilustración: Juan Varela

 

 

Avión común (Delichon urbicum)

Quizá la especie más confundida con la golondrina, ya que también resulta muy frecuente en ciudades y pueblos. Nidifica en edificios de forma colonial, en ocasiones con decenas de nidos juntos. Suele volar a mayor altura que la golondrina. Su silueta es mucho más compacta que la de aquella al tener las alas y la cola más cortas. Su coloración es muy contrastada, con partes dorsales de un negro lustroso, obispillo blanco puro muy brillante, y zonas ventrales blancas.

 

 

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Avión de coloración parda y cola corta no ahorquillada. Cría en zonas rocosas y ocasionalmente en edificios o ruinas próximos a estos lugares. De distribución mucho más localizada que el avión común. A diferencia de otros hirundíneos y vencejos peninsulares de hábitos migratorios, el avión roquero pasa el invierno en la península.

 

 

Avión zapador (Riparia riparia)

De coloración parda como el avión roquero pero con vientre más claro y contrastado y un collar también pardo poco marcado. Nidifica en colonias excavando nidos en taludes arenosos, normalmente a orillas de ríos o lagunas. Especie de distribución localizada y amenazada por la destrucción de enclaves adecuados para su reproducción.

 

Los dos aviones que pueden vivir junto a la golondrina común; al avión común y el roquero. Ilustración: Juan Varela

Los dos aviones que pueden vivir junto a la golondrina común; al avión común y el roquero.
Ilustración: Juan Varela

 

 

 

 

 

 

Aviones en vuelo y sus características distintivas. Ilustración: Juan Varela

Aviones en vuelo y sus características distintivas.
Ilustración: Juan Varela

 

 

 

Vencejos

Aunque pertenecen a un orden distinto (son apodiformes, no paseriformes) su adaptación extrema a la vida aérea produce una morfología externa que se asemeja a la de aviones y golondrinas. Además también anidan en nuestros edificios de ciudades y pueblos, por lo que muchas veces son confundidos con las especies anteriores. Los vencejos comunes están tan adaptados a vivir en el aire que no pueden posarse en el suelo, ya que sus patas cortas y largas alas no permiten al ave que cae al suelo despegar de nuevo, ello les lleva a alimentarse, copular e incluso dormir mientras vuelan. Las aves de este grupo se caracterizan por sus largas y estrechas alas en forma de guadaña y su vuelo vigoroso y rápido.

 

Vencejo común (Apus apus

De coloración homogénea pardo oscura (en vuelo nos pueden parecer enteramente negros), salvo el nacimiento de la garganta manchada de pálido. silueta inconfundible por sus largas y estrechas alas de perfil afilado. Cría en huecos de edificios, llegando a colarse por la ranura que existe entre las persianas exteriores para acceder al cajetín interior.

Otras especies de vencejo que podemos observar durante el periodo estival en la península, son el vencejo pálido (Apus pallidus), muy similar al común y de difícil separación a simple vista o el vencejo real (Apus melba), reconocible por su gran tamaño (respecto al resto de vencejos) y su vientre y garganta pálidos, que cría en zonas de cortados y roquedos siendo raro en edificaciones humanas.

Menos frecuente resulta el vencejo cafre (Apus caffer), que se reproduce en lugares muy concretos de nuestra geografía. En las Islas Canarias está presente el vencejo unicolor (Apus unicolor).

 

Los tres vencejos más comunes en la península, el común, el pálido y el real. Ilustraciones: Juan Varela

Los tres vencejos más comunes en la península, el común, el pálido y el real.
Ilustraciones: Juan Varela

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