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Definición caza ilegal-Volar, viajar, vivir

 

El Mediterráneo, gracias a su situación, recibe millones de aves migratorias cada año, en su ruta entre sus áreas de cría en el centro y norte de Europa, y sus áreas de invernada en el sur de Europa o el continente africano.

Aprovechando la existencia de lugares en los que las aves se detienen durante la migración para descansar y reponer fuerzas, decenas de miles de cazadores furtivos acaban con la vida de millones de aves migratorias.

 

Solo en España,

se estiman que cada año

más de 4 millones de aves

son cazadas

mediante métodos ilegales

 

La Directiva Aves, que marca las obligaciones de los países de la Unión Europea para legislar en materia de protección de las aves silvestres, definiendo aquellas especies que pueden ser consideradas cinegéticas y en qué condiciones, así como los métodos que pueden ser utilizados para su captura. Por tanto, se considera caza ilegal:

  • Aquella que tiene lugar sobre especies no cinegéticas
  • Aquella que tiene lugar en fechas no permitidas (aunque se trate de especies cinegéticas)
  • Aquella que tiene lugar mediante métodos de medios, instalaciones o métodos de captura o muerte masiva, o no selectiva (aunque se trate de especies cinegéticas)

Entre estos métodos de captura masivos o no selectivos, se cita de forma concreta, entre otros, los lazos, ligas, anzuelos, aves vivas utilizadas como reclamos cegadas o mutiladas, fuentes de luz artificiales, explosivos, redes, trampas-cepo, cebos envenenados o tranquilizantes.

En España, los métodos de caza ilegal más extendidos son:

Las administraciones competentes en materia de caza son responsables de aplicar las directrices que marca la Directiva de Aves, y dedicar los esfuerzos necesarios y desarrollar una legislación que asegure la conservación las aves migratorias que habitan en sus territorios.

Sin embargo, esta directiva abre la posibilidad de hacer una excepción a las consideraciones anteriores, ante varias premisas, y siempre y cuando no exista otra medida satisfactoria. Por ejemplo, en aras de la salud y de la seguridad públicas, para prevenir daños importantes a los cultivos, para proteger la flora y la fauna, para fines de investigación o de enseñanza, de repoblación, de reintroducción así como para la crianza orientada a dichas acciones, o en condiciones estrictamente controladas y de un modo selectivo, la captura, la retención o cualquier otra explotación prudente de determinadas aves en pequeñas cantidades.

Ante estas excepciones, algunas administraciones permiten de manera encubierta ciertas prácticas cinegéticas ilegales debido a la acción de grupos de presión de cazadores. En realidad, la permisividad de estas prácticas supone un abuso encubierto de las excepciones que marca la Directiva de Aves, ya que no se justifica el hecho de que no existan medios alternativos para alcanzar satisfactoriamente el objetivo de estas consideraciones (por ejemplo, en el caso del silvestrismo). 

 

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